lunes, 6 de agosto de 2012

Snog- (1992) Lies, Inc. / (1994) Dear Valued Customer

Mientras estuve lejos de internet y su influencia maléfica pasé un día a acompañar a mis papases a una comida con gente que conocían (y que obviamente yo no), con la esperanza de establecer algún contacto laboral; en resumen, fui a hacer presencia, explicar lo que hago (o debería hacer) y ver si podía aplicar el viejo arte del pituto, el mismo que le da trabajo a la mayoría de los chilenos. Todo iba bien mientras comíamos, hasta que empezó, por fin, a salir el tema del trabajo y me di cuenta de que me había metido en territorio equivocado. Equivocado para mis fines, al menos. La conversación con el anfitrión habrá durado unas 2 horas, llenas de cuestionamientos a mi carrera y a mis posteriores objetivos. Obviamente no hice oído sordo a nada, al fin y al cabo la traducción debe ser el  trabajo menos comprendido y más desconocido de Chile y por que no, de muchos otros países latinoamericanos. Todos (incluso él) creen que los libros que leen (que nunca vienen de paises hispanoparlantes) son traducidos por computadores que tendrán algún chip de estilo literario y alto manejo de jergas, argots y demases. Eso o por gente de alguna empresa que dice "si, cacho algo de inglés, tire pa'cá nomá", lo que no es más cercano a la realidad.
Mientras conversabamos salieron muchos temas que me hicieron pensar y cuestionar, como dije, mi título y mi futuro de continuar con la pedagogía. ¿Todo por qué? Por el tema que dominó la conversación: el dinero. El tipo no está fijo en ningún lugar, pero siempre gana sus buenos palos y le gusta mostrarle a sus conocidos que darse la buena vida no es malo, que ahí se encuentra la verdadera solución a cada problema, pero ¿saben qué? A estas alturas tiene toda la razón. Por eso, según él, yo tendría poco futuro monetario sólo con mi título y que ser profesor tampoco era algo que me ayudaría a mantener una familia que inminentemente llegaría. Todo eso tiene su base de realidad, pero lo que me hizo pensar fue en que pasaría si aquel consejo fuera la regla que moviera las elecciones estudiantiles de todos. Obviamente habría mucha gente con ambiciones de llegar alto, que lograrían buenas notas y llegarían a ser médicos, abogados e ingenieros de toda calaña. Hasta ahí todo bien, total no hay drama con que la gente tenga algo de ambición, pues eso nos motiva a seguir avanzando (aún cuando nuestro afán por seguir creciendo como persona en todo sentido debiera ser ese motor [claaaro, algo suuuper aplicable]), pero la demanda de esos profesionales ya no sería la misma y además ¿donde estarán los profesores? ¿que habrá pasado con la gente esforzada que cultivaba nuestra comida? ¿Que será de quienes nos vendían lo que necesitabamos, de los burócratas que nos entregaban los documentos y los técnicos que nos sacaban de apuros? ¿Que será de gente como yo y muchos más, carentes de talento o que nunca fue de muy buenas notas y debía seguir una carrera acorde a sus habilidades? Pero sobre todo ¿qué pasará con los artistas? Sólo imaginen un mundo sin música, pero lleno de ejecutivos de disqueras intentando meter ritmos sin alma en las radios con "músicos" con cuna de oro, que nunca se preocuparían de poner una gota de sangre en sus trabajos pues sólo esperan el momento de ver sus nombres en los más vendidos. Sin esos sueños, por muy mal encaminados que se vean o sean, solo nos dedicaríamos a llevar "vidas" de robots, trabajando, comprando y jamás realizarnos. Porque darle una vida llena de lujos a tu familia no lo es todo. Ser un niño y tener todos los juguetes existentes no te oculta el hecho de que rara vez verás a tus padres porque se parten el lomo trabajando para comprar cosas que, muchas veces, son superfluas, pero para sus mentalidades de adultos convertidos son comida chatarra para el alma. Rica pero que nunca los alimentará de verdad.

Después de esa conversación y tales pensamientos cualquier persona tan débil como yo habría tenido un derrumbe emocional, pero gracias a Santa Internet ya conocía a David Thrussell, que me había fortalecido un poco mostrando las realidades tristes de la vida postmoderna. Thrussell es un músico australiano que a mi juicio no ha recibido la merecida atención, pero sobre todo es el único artista tecno que la merece. Olvidense de ese weas de Skrillex, ESTO es música... bueno, en realidad no se mucho de tecno, de hecho conozco algo de electrónica (diferente al tecno, que es netamente bailable) por Kraftwerk y Tangerine Dream, pero para mí Thrussell, con su banda Snog, fue el primer acercamiento verdadero a esta música; no tanto por los beats y el ritmo, sino por las letras. Es primera vez que escucho música tecno con contenido, no una voz repitiendo "Paradoxdoxdox" ni una voz preguntando si estoy listo. De hecho muchos consideran a Snog una banda industrial, pero al menos en estos dos trabajos falta más ruido para etiquetarlos así. O sea, Throbbing Gristle y Coil son industriales y se les nota el toque noise, en cambio Snog es música tecno, con ritmos hechos para la pista de baile pero letras hechas para el cerebro.
Ya, llevo varias líneas diciendo que las leeetras y blablablá, pero sin decir nada claro. El toque que salva a Snog es que sus letras están cargadas de mensaje sociales pero no del tipo "cambiemos la sociedad con flores" ni "todo lo que necesitas es amor"; lo suyo es un comentario agresivo y directo sobre cómo nos dejamos caer en lo más profundo del capitalismo, directo a las ciénagas del consumismo y sobre cómo dejamos de ser individuos para pasar a ser mano de obra, números, consumidores y votos. Obviamente hay más temas, pero la mayoría de ellos son tanto o más deprimentes, debido a que David tiene ciertas tendencias marxistas y le apasiona el tema de la enajenación. Mmm, ahora veo por qué me gustó tanto su música.
 Con un título posiblemente tomado de Philip K. Dick y su visión distópica, Lies, Inc., nos presenta un tecno que para estas alturas puede sonar un poco lento, quizá añejo y a ratos ni tan tecno, pero para los que lo escuchamos por el contenido y no por bailar un rato no hay problema. El primer single fue "Corporate Slave", un himno que se convirtió en el tema obligatorio de sus presentaciones,y toma samples de Network, una película cuyo mensaje sobre quien en verdad gobierna EEUU (y por extensión el resto de los países) sigue válido, solo hay que cambiar los nombres de algunas empresas y listo (veanla y entenderán). Hablando de samples, estos cumplen con su función de encajar ad-hoc con el tema, como las voces de Robocop en Make My Day (acerca de la brutalidad policial), la línea "Man has given a false importance to death..." de la obra Marat/Sade, los gritos de ayuda en el mismo Corporate Slave, tomados del disco de Timothy Leary que algún día subiré, o la voz del conductor de un programa de TV llamado "Supermarket Sweep", el epítome televisivo de la cultura del "comprar hasta caer muerto" ("shop till you drop" en inglés) en "Supermarket Dream". En lo musical, el estilo varía entre el tecno bailable que podemos encontrar en Born to Be Mild (canción dirigida a los hijitos de papá consumistas y con falsos ideales humanitarios) hasta el electrónico atmosférico de Somatime, que sirvió como caldo de cultivo para Black Lung, el proyecto solista de Dave Thrussell.
Ahora demos un salto a 2 años en el futuro.Aquí en Chile viene la gira Monsters of Rock, Frei llega a la presidencia y la pasa viajando, viene Yes y soy muy chico para saber quien cresta son. En noticias internacionales, en EEUU muere Richard Nixon y nadie lo extraña, y Dave ya tiene su banda establecida tocando en varios clubes australianos. Su mensaje de "critica la sociedad y baila" agarra a unos cuantos adeptos, pero su mente inquieta y quizá un poco perturbada decide que es hora de sacar otro disco. Uno más agresivo. Así aparece Dear Valued Customer, un album más bailable, libre de experimentaciones con atmósferas y con más crítica... aunque más que crítica yo lo llamaría un ataque verbal directo al mundo de la publicidad; el deísmo (sobre todo el cristianismo); los Estados Unidos, la Doctrina Monroe (no tan muerta como se esperaría), su política expansionista y agresiva, el Pentágono; la falta de individualidad dentro de la sociedad y a los grupos neonazis australianos. Ah, tambien a los Illuminatis. Ese punto hay que destacarlo, porque Thrussell es defensor de gran parte de las teorías conspiratorias, como la influencia de la masonería en las altas esferas de poder, los ya mencionados illuminatis, el ocultamiento de información sobre vida extraterrestre inteligente, los gobiernos infundiendo miedo en la población para ejercer mayor control, y la operación de bandera falsa del 11-S. De hecho llegué a Snog hace unos años en mis tiempos de "conspiranoico", cuando buscando gente que cantara sobre lo que nadie canta encontré a Snog. Por supuesto ahora no creo mucho de lo que entonces leía, pero si hay ciertos puntos que comparto con el como la bandera falsa del 11-S y lo de la masonería.
Como decía, las letras volvieron más duras que antes, pero la música no se quedó atrás y ahora los beats si que golpean como puños en el cerebro y los tímpanos. También bajó el número de samples vocales, pero hasa donde sé hay canciones que fueron sampleadas, así que si alguien es tan amable de decirme cuales le agradecería.
Para concluir, si tuviera que recomendar una canción sería Cliché, que sigue mucho la visión deprimente, decadente y desesperanzada de Thrussell sobre la condición humana. Pero eso es lo que nos gusta de su música, ¿no?
Pensándolo bien, recomiendo el disco entero, incluso más que el Lies, Inc., que ante el DVC queda un poco chico. Aun así denle una escuchada a ambos.
¡Ah! antes de irme, una anécdota weona. Desde que conocí Snog pasé meses (quizá un año), buscando un disco, el que fuera,  hasta que un día después que perdí las esperanzas me topé con el Lies Inc. en un blog "nuevo" (QEPD). Obviamente eso me obligó a seguir buscando más, pero ya era imposible. Había recorrido toda la red y nunca encontré nada, así que ripeé el audio de Grooveshark, me armé como 2 discos más y los grabé. Cuando ya tenía casi toda la discografía completa encontré de cueazo un blog en que estaban los primeros discos (los más dificiles de encontrar) y la fecha era del año pasado, talvez unos cuantos meses después que terminé de ripear el penúltimo disco. Soy un pelmazo, pero al menos los armé con paciencia y dedicación (aunque puede que el otro tipo tenga los originales y los subió, lo que me sumaría +50 puntos de envidia).

1992 - Lies, Inc.




1994 - Dear Valued Customer

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