sábado, 8 de septiembre de 2012

Dorso- Recolecciones Macabras del Campo Chileno (2012)


 Esta vez intentaré hacerla corta porque mañana viajo y aún me queda música por guardar.
El año pasado Dorso publicó que ya estaban avanzando con un trabajo que integraría el folklore de nuestro Chilito con el buen metal que vienen cultivando por más de 20 años, que aún no tenía nombre pero que seguiría contando con la presencia del baterista Fran Muñoz yyyy no recuerdo que más dijeron, pero cada info que soltaban era un orgasmo de datos para mi. Poco a poco mostraban el making-off del proyecto que ya era conocido (desde antes de abril del año pasado, según mi historial de facebook) como Recolecciones Macabras del Campo Chileno, pero necesitaba mucho más. Entonces un día del presente año, llegando del trabajo, prendo mi pc, busco en internet que pasa con el disco y veo que lo habían lanzado ese mismo día. Como siempre, un alma caritativa lo había comprado por preventa y lo subío, asi que ni corto ni perezoso lo bajé, metí a mi mp3 y lo gocé todos los días que me quedaban de trabajo, poniéndolo a todo chancho en mi celular (suena flaite, pero NO) frente a los viejos de mierda que se hospedaban en mi sector para mostrarles que la música en Chile aún tiene futuro.
Cuando leí por primera vez lo que haría Dorso en este disco pensé que sería solo en cuanto a letras, basadas en nuestra rica (y un poco prestada) mitología sureña, pero fue por el video del making off en que escuché La Vacalaca, la canción que abre el disco y que trata sobre una vaca esqueleto que revive y deja la cagá en los asados, y noté que el espíritu chileno estaba ahí, con cueca y campo duro, el real, ese en el que me cagaba de miedo cuando llegaba la noche, soplaba el viento entre las higueras y salían historias de la llorona, del diablo convertido en guagua, del perro negro gigante que siguió a una señora hasta su casa o del horror de cagar en el pozo. Oh si, ahí se esconde la verdadera esencia del horror. Lo bacán es que las otras canciones tambien suenan como si te estuvieran contando un cuento en una fogata en pleno campo, sobre todo porque tiene interludios con voces de los cabros tomando vino o pasando miedo; además cada historia o mito es bien conocido por cada habitante de este terruño, como el cabeza de chancho o Carchancho en esta versión (¿recuerdan aquella serie de fines de milenio llamada La otra cara del espejo? ¿Recuerdan el capítulo del cabeza de chancho? ¡Como olvidarlo!), un ser conocido para los habitantes de Valparaíso; el Cuero, un monstruo parecido a una piel de vaca, con uñas en el borde del cuerpo y que succiona los fluidos de sus víctimas; el culebrón, famoso en todo el mundo y otrora visitante frecuente de Montegrande, según me contaba mi mamá. Otros son seres nuevos de la mitología dorsalica, como El vampiro del cogollo, que es un yeti chupasangre devorador de acampantes y el huaso zombie Don Westancio. El resto pertenece al folklore más reciente, como los encuentros ovnis, que ya son practicamente parte de nuestra idiosincracia, con toda una mitología creada para explicar los avistamientos a lo largo de Chile (ya saben, todo eso de que hay bases ocultas en la cordillera, que el valle de Elqui y el Cajón del Maipo son portales dimensionales o puntos de encuentro, blablá), si hasta creo que la canción Visión Chilenoide puede estar un poco inspirada en el caso de un hombre que se encontró un cuerpo momificado en una salitrera. Lo cuático era que el cadaver tenía el porte de un ratón y rasgos humanoides, pero ligeramente deformados. Recuerdo como webearon semanas con eso en las noticias hasta que de pronto dijeron que un español compró el cuerpo y nadie más dijo nada al respecto.Una forma fácil de crear más misterio y deshacerse del cuerpo antes que todos empiecen a sospechar.
Como siempre, hay que tirar otro párrafo para darle paso a lo musical. Recolecciones no solo es un compilado de relatos del lado tétrico del país, sino que también recopila los sonidos del charango, la trutruca, el kultrún y el ritmo de nuestra música, los muele como el pebre y añade las especias del black y el doom metal. Doom po weón, ¡cuando habían hecho doom! Garrafa cuesta arriba, la canción favorita de la casa, es una muestra perfecta del sabor de esa combinación, con su riff doom, los resoplidos lejanos de una trutruca y un solo de guitarra que nace a mitad de esa pieza épica, llena de los punteos de la cueca que sonaba en las radios de antaño. En lo personal esa canción es la mejor y más bien lograda pieza del disco, y espero que si vienen a la IV región la toquen con todo el powah que tiene. Quizá algunas canciones no tienen el mismo toque de folklore de esta, pero no dejan de ser buenas, como la grindcore El Vampiro del Cogollo, La Resurrección de Don Westancio, Recolecciones Macabras, El Triunfo del Metal Chileno (un canto a los músicos chilenos que sirvieron como padres del movimiento metalero, y sobre todo thrasher, de los ochentas) o Pico de Gallina, que sirve como relato de cierre y trata sobre la búsqueda del necronomicón por un mundo subterráneo en Talcahuano, con coros cantados por una dulce voz femenina. Mmmm, ahora que me doy cuenta (mentira, lo noté la primera vez) todas las canciones están basadas en mitología de centro y sur, siendo que en el norte igual tenemos mitos pulentos, como el Alicanto, el gigante de Andacollo, eeeeeeeh el alicanto... el alicanto... quizás para la otra. Mi otra favorita es Descensos en Chile, mucho más larga que Garrafa Cuesta Arriba con más de 18 minutos, pero sin ningún minuto desperdiciado pues muestra excelentes segmentos instrumentales, casi cercanos a un Genesis criollo y metalero. La letra medio romántica me recuerda un poco al Romance (duuh), pero los momentos doom son los que nos recuerdan que estamos en otra fase dorsalica, cada vez más pesada pero a la vez más osada en cuanto a extender los temas, algo que no muchos músicos en Chile hacen. Por lo menos no músicos ajenos al jazz. Ojala que en ese aspecto Dorso sirva como ejemplo para que muchas bandas le dediquen más tiempo a la calidad de sus trabajos. Hablando de calidad, hace unos meses me compré el disco doble y el diseño del digipack está la raja, sobre todo por los dibujos que acompañan las letras de las canciones y la forma de barrica de vino que tienen los discos.
¿Notaron que en el post anterior hice una pequeña, ínfima, enana, crítica al sonido de la batería de Fran? Pues aquí si que se luce el chascón, convirtiendo los tarros en máquinas moledoras, metralletas que mantienen a raya a los monstruos que invocan las letras. Fran dice que tiene para rato en Dorso, así que esperemos que sea así y que esté en trabajos futuros, porque con el Recolecciones si que nos mostró su poder. Hay otra cosa más: ¿es idea mía o la voz del Pera suena cada vez más gutural? Quizá es la voz de Fran, pero sea quien sea.... dah, eso.


Como dije, mañana viajo a mi querido valle, así que me llevo el Recolecciones conmigo, lo subo para que le den una "orejeada" y espero que sea la música de cada carrete que tengan este 18. Y si tienen un vecino flaite que les hinche las weas con reggaeton estas fiestas patrias, pesquen el disco, pónganlo a todo chancho y hagan mierda esa cagá de pseudomúsica.
Eh... ¿que más? Ah, si, este es el primer disco doble de Dorso, lo que significa que hay un DISCO 1 y un DISCO 2.... porque así funcionan los números... creo...

Dorso- Espacium (2008)


 Pasaron diez años y nadie sabía que fue de Dorso. O pocos saben. Seguían tocando, pero sobre sus proyectos nadie cachaba nada. El Pera seguía con Salfate en Planeta Freak, mostrándonos películas bizarras, gore, humor a chuchada limpia y borrachera con la cerveza auspiciadora; la banda seguía tocando a lo largo de Chile, ocasión que aproveché pa vacilar en la playa cuando fueron a La Serena; habían sacado una canción para la película Sangre Eterna (tema decente, pero la película... [facepalm]) pero con mi amigo que mencioné en el post anterior seguíamos esperando algo nuevo, ya que desde Disco Blood solo habíamos visto un disco en vivo (Lari La Live) y por el 2006, si mal no recuerdo, sacaron el Unplugged Cosmico bajo su propio sello Dorsalia. Lo tengo original por ahí, junto con los pocos que encontré en el mercado, firmado y todo, después lo subo. El asunto es que unos años después, mientras tomaba once frente al pc, me da por entrar a la página oficial y veo que habían sacado el disco nuevo unos dias atrás. Hasta entonces, viendo su página (en esos tiempos no tenía forma de recibir noticias vía FB como ahora, porque no quería hacerme cuenta) sabía que el nuevo disco se llamaría Espantos en el espacio, y la única señal era un zombie piñufla en la portada, pero nadie se pronunciaba sobre cuando saldría ni como sonaría... o quizá nunca dediqué mucho tiempo buscando; aunque eran otros tiempos, estudiaba y todo era otra volá, mas relajada. Poco tiempo después, el nombre pasó a ser Espacium y en la portada de la página aparecian las caras de Pera, Gamal y Alvaro, pero sin el baterista Marcelo Naves, lo que cambió cuando Fran Muñoz (conocido para algunos por tocar en Darkemist... yo francamente no lo conocía, tampoco a la banda) entró a ocupar ese vacío que dejó la partida de Naves por diferencias con el grupo.
 Hasta unos meses antes que saliera Espacium yo tenía la canción Il Maniaco que había lanzado como single o no se que onda en la Escudo Power Party, y la batería sonaba muy potente, aún muy cercano al sonido del Disco Blood. Claro que yo entonces no tenía ni idea que pasaría a ser parte del Espacium hasta que lo sacaron y escuché la versión con Fran, que debo decir no me gustó tanto como la primera. No recuerdo bien si cambiaron los arreglos o simplemente Fran no era tan rápido como Naves (perdí la canción por un formateo de pc, por eso no puedo compararlos), pero había algo en la regrabación que no me sonaba tan revienta tímpanos como la primera versión. "Ya, no importa", pensé, "hay que tasar el resto del disco para tener una idea completa". Bien, lo escuché y la primera canción me voló la raja. El paso rápido de la batería (posiblemente en parte electrónica) de Horas sobre Tentaculón y las letras porno-gore-cósmico tenían todo el toque de familiaridad y continuidad de los discos anteriores, pero el solo casi acústico del final de la canción también es la ventana que muestra el cambio en la personalidad musical del grupo, sonando progresivo como una mezcla entre el Luna Cámbrica y el Romance, pero con atmósferas sintetizadas, algo nuevo para lo que estabamos acostumbrados a oirles. De ahí en adelante la música pasaba a ser un híbrido entre death metal, recitación y electrónica (léase ELÉCTRONICA, muy diferente al tecno, como dije unos posts atrás); de hecho la banda presenta el disco como una combinación de kraut rock, género alemán de rock psicodélico ultra cargado a la experimentación electrónica, con metal progresivo. Claro, algunos fanáticos y oyentes ocasionales pensaron que esto estaba más cercano al metal tipo Rammstein (del género Neue Deutsche Härte), de corte más accesible y destinado a ser bailable (como lo indica el nombre alemán "tanzmetal") y sintieron que la banda se había vendido o había olvidado sus raíces. Difícil que se vendiera, porque dudo que saquen millones al mes con la venta de discos o aparezcan en Billboard o esas weas. Por otra parte, muchos discrepamos con eso de que suena como Rammstein, porque como dije ellos combinan tecno con metal, mientras que la idea original de Dorso era la de electrónica (o kraut según ellos) con metal progresivo, que sería un poco redudante pues el kraut igual entra dentro de los muchos campos del rock progresivo, pero el tema es que (repito) la electrónica consiste en la experimentación o utilización de instrumentos electrónicos en la música, donde destacan el sintetizador y, en viejos tiempos, el moog; en cambio el tecno tiene la finalidad de ser bailable, de tener beats pegajosos o que creen ambientación para un carrete. Es muy difícil describir la diferencia, sobre todo porque no sé mucho de música (por eso investiguen si tienen dudas en lo que digo), pero creo que se debe más a un tema lingüístico, pues en inglés tienen la palabra electronic music, electronica y techno para separar los géneros, mientras que aquí es electrónica y tecno, que además todos confunden. En resumen, Espacium si es una combinación de metal con electrónica y no suena para nada como Rammstein.

La música no fue la única que cambió, pues el sonido atmósferico respondía a que la temática del disco era puro terror espacial (por algo se llama Espacium po wea), inspirado en las películas de los 50 y 60 con naves rancias volando en fondos pintados, peleas con seres de energía y viajes lisérgicos por el cosmos. Como siempre hay entremedio una referencia a Lovecraft (Hielum, con Más Allá de las Montañas de la Locura, y Bosques [ÏA ÏA SHUB-NIGGURATH!]), pero muchas suenan más al pulp barato de los comics de ciencia ficción del siglo pasado (para más información busquen Astounding Stories). Otras canciones como que no tienen cabida en la temática del disco, pero es porque fueron hechas antes de sacar el disco, como Sangre Eterna, El Huésped (de la película homónima que no he visto, pero tampoco quiero ver) y Vortex, que algunos la recordamos como la canción que salía en ese comercial de Yo Tomo Leche, con Dorso. Dos tienen la vibra electrónica del disco, pero Sangre Eterna suena más a metal gótico porque... bueno, es de una película de vampiros.
El único detalle que no puedo dejar pasar es que las letras de las canciones que vienen después de Horas sobre Tentaculón, si bien mantienen el factor "narración de terror", perdieron el toque humorístico que se hizo característico de ellos desde El Espanto Surge de la Tumba, y creo que eso es lo que decepcionó un poco a algunos fans. De hecho, tengo un amigo que odia el Espacium por lo mismo (y porque no es tan fuerte como el Disco Blood ni tan rápido como El Espanto), aunque igual pasa Horas sobre Tentaculón, si hasta la pedimos a gritos cuando volvieron a Serena. Por un tiempo igual me sentí un poco "engañado" por esa falta de humor, pero cuando uno deja eso de lado y nota que la calidad no ha bajado (excepto la de la carátula porque, puta weón, mírenla) y que siguen siendo tan camaleónicos como siempre. Además esa es la razón por la que me gusta tanto Dorso.

Ahora tásenlo y si les gusta, cómprenlo. Ayuden a crecer a la BUENA música chilena.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Dorso- Disco Blood (1998)


 Biennnn, pasaron 2 semanas desde que perdí a mi querida perra y las heridas ya han sanado más, así que retomemos algo que quedó pendiente hace rato. Como todo septiembre (no setiembre como dice el saco de weas de Kike Morandé, porque deriva del latín septimus) hay que ponerse shilenísimo, bailarse un pie de cueca, chocar un auto o más, tomarse un cacho de chicha o apuñalar a alguien, onda para celebrar la chileneidad antes que llegue el otro mes y volvamos a ser humanos sin identidad; es en este ambiente que voy a seguir el "coitus interruptus" que dejo cada vez que posteo algo de Dorso. A verrrr... en que quedamos la última vez...
 En 1995, Dorso ya daba su segundo paso en el metal fusión progresivo con Big Monsters Aventura, logrando incluso que se difundieran por MTV temas como Transformed in Crocodile y Big Monsters Aventura. Tres años han pasado en la tierra y nuestros héroes dejan de tirarse las pelotas y no solo estrenan disco nuevo, sino que tambien dan otro giro estilístico y sacan algo totalmente diferente a El Espanto y Big Monsters, mucho más pesado y morboso. Seeeh, Disco Blood. Aaah, que recuerdos... este fue el primer disco de Dorso que escuché con un amigo, allá en esos tiempos en que seguía en el liceo, mi pelo estaba a la mitad de mi largo máximo, los estudiantes tomaban liceos y algunos profes nos apoyaban, no habían hipsters y la vida era igual de fea que siempre. Que manera de cagarnos de la risa con las canciones, poniendolas a todo chancho tarde y noche, acompañandola más tarde con un karaoke de Twisted Sisters XD. En fin... ya van cuanto ¿más de 7 años? y aún no cacho bien como clasificar el cambio de estilo. A ratos es crossover (mezcla de thrash con punk o hardcore, no recuerdo), a veces death y en "Los voy a agarrar a palos" suena grindcore como el de El Espanto. Otras veces hay groove, que es de la volá Pantera o la segunda época de Sepultura (en verdad no se bien de que época, solo digo) y, puta, no se que más. Siempre me es fácil etiquetar bandas o discos, pero en este caso es diferente porque, por ejemplo, en el caso de Estradasphere siempre puedo usar la etiqueta "fusión", porque mezclan estilos y nunca suenan iguales. En cambio el Disco Blood no puedo etiquetarlo como "metal progresivo" como los anteriores porque no hay tanta combinación sonora como en El Espanto, ni experimentación o jugueteo instrumental como en el Romance. Claro, los cabros (que desde el disco anterior forman un power trio) no defraudan a la hora de mostrar calidad musical, pero lo hacen dentro de la línea estilística pesada del Disco Blood; lo que quiero decir es que no hay tanta trasgresión como en El Espanto, por ejemplo, donde sonaba ese punteo rockabilly en la pieza grindcore extreme Extraterrestre Gore Caníbal Invasión. Aún asi reitero, la calidad musical no ha bajado nada, de hecho cada vez se hacen más potentes y capos. Son como una avalancha que avanza haciendo cada vez más ruido y estremeciendo la tierra. Como sea, para hacer facil la tarea y la búsqueda/clasificación, pongámosle thrash.
 Tal como pasa en cada disco, las historias de cada canción varían de género, ¿recuerdan? Luna Cámbrica = Terror Lovecraftiano; Romance = Terror romanticista, tirao pa decimonónico; El Espanto = Gore splatter, zombie y cine B; y Big Monsters Aventura = Kaiju y más voladas japoneses. Esta vez, las escenas son más variadas, pasando por orgías pornográficas de monstruos y/o humanos (Satanica Dirty Slut, Disco Blood [el del famoso "goza la vida mi sociooo"... si alguien conoce la fuente postéela porfa], Lesbianica y Nasty Ritual), monstruos haciendo weas de monstruos (Chupacabras, ese perro-extraterrestre-vampiro que Meganoticias lleva tiempo sin mostrarnos; Abducción, con la triste historia de un pobre weón al que lo secuestran los extraterrestres y es sometido a los clásicos experimentos tipo Betty y Barney Hill, para luego ser violado por la que el Pera describió como "una alienígena de cabeza descomunal, pero de enormes senos"), humanos psicopáticos (Consumed by Pollito Spider, una historia de venganza con arañas pollito [tarántulas para los amigos de afuera]; Plutonium Project Q, donde un científico experimenta enterrando plutonio bajo una ciudad para ver las deformaciones y aberraciones por venir; y Los voy a joder a palos, una vuelta al grindcore en que un grupo de curagüillas espanta a unos niños que juegan a la pelota, y con intro... a ver, me extenderé más de lo que se debe en un paréntesis. El intro se parece a una historia falsa sobre una supuesta guagua que nació con cuernos y hablando, pero eso pasó el 2002 y el disco es del 98... bueno, asi son las leyendas urbanas), y el clásico terror lovecraftiano de Dunwich Animal Child, con obvias referencias al culto de Yog-Sothoth y la experimentacion con cadáveres, con un final de terror que me mató de la risa (y que incluso una vez adapté para un trabajo tipo teatral... larga historia), y Alquimia y Búsqueda, sobre el culto a Dagon.  Quiza le maté un poco la magia al contar de que tratan las canciones, pero no es lo mismo una vez que las escuchan, así que A DARLE ÁTOMOS.
  Por mientras, una joyita del disco versión video, el que (en mi opinión) cierra la "trilogía del humor negro" que, según postulé, nació con El Espanto Surge de la Tumba.

  Jajajajajaja, 2006 po weón, muy mal tirada esa fecha apocalíptica.