domingo, 29 de septiembre de 2019

AVE ATQUE VALE

 Hace casi 10 años esto comenzó como una idea camino a clases, una catarsis para esos pensamientos que me venían con la música que me gustaba, sean sentimientos o juicios. Mas si bien todo era un pasatiempo y una forma de relajarme empezó a sentirse como una obligación conmigo mismo. Mis posteos, antes cortos aunque divagantes, terminaron convirtiéndose en comentarios largos sobre varios tópicos personales por disco. Claro, esa era la idea detrás de este blog, pero la obligación nacía del intento de mantener una disciplina, de ir mejorando con cada post. Para el ojo crítico está a la vista que no se consiguió. Pero lo importante es que lo pasé bien con esta prueba larga. Bueno, exceptuando algunos incidentes con el guardado de texto, la caída de servidores, la dada de baja de posteos, el odio de un sector y todo eso.

Hay hartas cosas buenas que recordar. Por ejemplo aún recuerdo cuando el pelao Frías mencionó el blog en Facebook y en Twitter y aún lo recuerdo como una vieja gloria cuando hablo con amigos, o las no menos importantes agradecimientos de la banda Sorbaco y otros colegas blogueros considerándome como una de sus influencias para publicarse por internet. Muy bonito todo. Mil gracias por todo.

Algunos que se detuvieron a ver este post y ya me conocían se preguntarán que pasó en todo este año y tanto de silencio. No, no lo harán, pero les diré: seguí trabajando, conocí minas, salí con algunas, ninguna terminó en algo romántico, me dejé bigote y barba, desaparecieron amigos, estuve medio año hundido hasta las axilas en una poza de depresión, salí a base de pura música de ahí, me volé mucho con queques de marihuana, dejé de hacerlo, volví a hacerlo, entré a Twitter, empecé a tomar cerveza (antes solo eran destilados, ahora con cuea los paso), vi el eclipse solar, entré a Tinder y volví a conocer minas, se repitió el ciclo del eterno retorno, entré a instagram, dejé Facebook, encontré toneladas de música, me curé por primera y segunda vez, mi colección de disco pasó la cota 200, intenté besar a una amiga de años y nunca volvimos a hablar, me reencontré con otra amiga de infancia y posiblemente sea la última vez porque la distancia va más allá de donde estés, me comencé a sentir cada vez más solo en la ciudad, me enfermé brígido del colon, me recuperé, instalé Spotify y conchetumare que manera de hallar música buena, me volví loco bajando películas y el retail se esforzó poco a poco en alejarme de mi atracción por el budismo. A pesar de lo bueno, fue un año horrible... ¿QUÉ? Esperen, vengo a cachar que han pasado DOS AÑOS desde el último post. Igual hice poco con mi vida.
Siempre hay algo...

En resumen, después de esa depresión no clínica mas sí visible, me costó retomar las cosas que me gustaban. Dibujar me ayudó harto, es algo que me alegra de principio a fin incluso si no le pego a la cosa, aunque siempre está esa tara de que necesito una idea buena para dibujar y antes de terminarlo la idea me parece una mierda. Y entonces dejó de hacerlo y de vuelta al hoyo. Pero escribir... fue la primera víctima del impasse. Puesto que era un pasatiempo en ciernes lo de escribir, lo sentí como prescindible para animarme. De todas formas lo retomé cuando empecé a tomar jagers de noche. Escribí weás horrible de malas por el alcohol, pero sirvieron para conocerme mejor.

Puta que pena weón. Me leo y ni siquiera es lo que era. Conchetumare, si ni siquiera puedo formar esas oraciones culias enrevesadas de antes. Me da pena revisar tanto post pendiente en borradores; esas horas sentado frente al pc escribiendo sin revisar y luego decir "meh, mañana". Pero la voluntad después no estaba.
Y es por eso que me voy. Claro, podría seguir subiendo solo discos, pero ya para qué. Tienen Spotify. Si son como yo, aún tienen Torrent. Nuestro tiempo pasó. La descarga directa sigue siendo buena, pero nuestro tiempo pasó. Los blogs de descarga somos los pandas del internet: estamos condenados, no podemos adaptarnos al mundo actual, por más que nos esforcemos y nos reproduzcamos sin amor, la especie mengua y los que seguíamos no somos más que animales obesos contemplando a paso lento nuestra muerte venidera. Pero aunque nos vayamos, el nicho sigue ocupado. Tienen su Spotify, tienen sus Torrents, tienen sus iNoséqueweá. Ya no hay espacio para viejos dinosaurios como nosotros.
Y es por eso que me voy.

En todo caso el blog sigue acá. Al contrario de lo que dije una vez, sí lo dejaré morir de inanición, el asunto es que oficialmente cesa la producción. Perdón por no resubir lo que faltaba, es que nunca me compré el lector de DVD para sacar esos discos y perdón por no completar discografías. No me excuso por la de Radiohead, porque la subí hasta donde me interesó. No pesqué el A Moon Shaped Pool, su música me empezó a dar más sueño que Sigur Ros y los fanáticos de la banda me caen como las pelotas. Los fanáticos de todas las cosas en verdad, sobre todo de Tool y hasta Star Wars y toda esa manga de imbéciles que alegan superioridad intelectual porque les gusta tal weá o con los que no puedes no estar de acuerdo porque se les rompe la piel de papel. Los de Cardiacs no porque son (somos) buena onda. Estamos listos para recibir odio porque nos importa un pico si les gusta la música o no. Bueno, algunos. Todo fandom tiene una mayoría tóxica.
En fin, esas cosas me dediqué a evitar en internet y a enfrentar en el mundo exterior. Espero que tu, buen lector, seas mejor que eso. Los fanatismos son malos. Miren como está el mundo por los fanáticos. No me importa el lado, no me importa el color, son como las weas. No te unas a la manada pegajosa, sé el ave estoica.
De aquí a unos años más me retiraré del mundo "civilizado". Estoy decidido a cumplir el sueño de mi infancia y la visión no violenta de Ted Kaczinski, pero antes de que consiga el capital completo puede que vuelva con otro proyecto al internet. Algo con amigos, de hecho. Con esto en mente saben que no nos volveremos a ver. Da igual, nunca nos conocimos, pero no por eso no te daré las gracias por tu sintonía, la buena onda, los comentarios, las descargas, las recomendaciones, la presencia y la buena voluntad de leer las historias de este viejo lobo de mar.

Debo irme, mi planeta me necesita.
Alsophocus murió de regreso a su planeta

1 comentario:

  1. Che loco, no sé por qué pero ver todo este blog, todo este tiempo dedicado, tus palabras, el paso del tiempo y todo me generó una sensación de nostalgia bárbara. Llegué acá buscando buena música. Yo también tenía algo parecido a esto. Nos pasó lo mismo. Espero estés bien, y con respecto a los problemas de la vida, lo mejor es ser la mejor versión de uno mismo ahora.

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