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viernes, 3 de diciembre de 2021

Estradasphere - Palace of Mirrors (2006)

 Traigo noticias bacanes. Fui al pichiologo y estoy libre de cálculos, el colesterol estaba rozando lo peligroso, pero decente, y no me tendrán que cortar la tula. No completa, al menos. Pero la mejor noticia, la de verdad, la que ocupa la mitad del horario del noticiero antes de las de perritos y después de los cogoteos, es que hoy (casi) se cierra un ciclo. El ciclo del eterno retorno se muerde la cola y rueda colina abajo por la Historia. ¡Hoy subo el último disco de estudio que me faltaba de EstradasPHEREEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!


 

Como siempre, no les vengo a vender, les vengo a regalar para los que esperaron (nadie) y los que vienen recien sintonizándose (nadie) una maravilla de la fusión musical, porque llamarla rock progresivo o rock fusión limita mucho las cosas con Estradasphere. Eso lo aprendí con el tiempo. Hablando de tiempo sí, usa mucho los tiempos del rock, pero estos Victor Frankenstein de la música toman tanta melodía, tanto ritmo, de tantas partes que te entregan una maravillosa macedonia bien presentada, en vez del paquete de frutos secos surtidos que otras bandas, no menos buenas, entregaron en los 90 y 2000, refiriéndome a la cúspide de la fusión de la Costa Oeste gringa. Me limito al área por su locación, con el resto del mundo no me meto porque salgo quemado y sabiéndolo muy bien.

El año es 2006. Si tienen mi edad, estabamos en el liceo y pensábamos, como muchos, que Guns n Roses y Rata Blanca eran el tope de la música "inconformista", "no de moda". Já. Es verdad, muchos lo pensábamos. Bueno, yo no pensaba eso de Rata Blanca, nunca me gustaron esos wimpies (ah, pero esos wimpies de Mägo de Oz "si se podían ver"...), pero siendo uno un adolescente pollo que va descubriendo el mundo más allá de la esfera familiar, se avanza lento. Es por eso que, para mí y estos otros coetáneos, conocer algo más elaborado era difícil. Por eso muchos sin el primo snob o el tío que escucha weás raras al que los sobrinos respetan, pero los adultos eluden, no pudimos saber que weá fuera de lo común pasaba en los 2000s en la escena musical gringa, exceptuando las locuras del señor Patton. Con el tiempo, nos convertimos en ese tío. Pero no me distraigan de la weá.

El año es 2006, otra vez. Estradasphere, esta bandaza que recordemos la conformaban Timb Harris (violín, trompeta y voz), Tim Smolens (bajos y voz), Jason Whooley (sax y voz), Dave Murray (batería), Jason Schimmel (guitarra, otros de cuerda y voz) y Lee Smith (percusiones), había lanzado tres discos bajo Mimicry, el sello de Trey Spruance, a quien conocemos como la cabeza ideológica de los Secret Chiefs 3. Bajo esta mancomunidad, varios cabros de la banda tocaron y grabaron con los SC3, otros hacían de sesionistas en otras bandas. Las giras no paraban. Los cabros viajaban al extranjero llevando su música balcánica/surf/jazz/metal y todas las weás que le puedan encontrar y hasta sacaron un DVD con uno de sus conciertos/exhibición cinematográfica, trayendo del mundo de los idos a Dave Murray, que se había ido después del Buck Fever para iniciar su propio proyecto, llamado The Deserts of Traun, un disco conceptual de narrativa musical muy inspirado por los cómics de Moebius (hace años había un videomix de su disco The Lilac Moon en Youtube y lo bajaron, pero les hablo del 2009, mahoma. Ahí se veía lo que les digo). Dos años antes, en 2004, un año después de sacar Quadropus, Whooley también deja la banda y se enfoca en su proyecto Whoollicious. Ni cortos ni perezosos, la banda los reemplaza por Kevin Kmetz (guitarra y teclados) y Adam Stacey (acordeón y otros), que pasan a formar parte del inventario. Pero algo pasó el 2005 que (no tengo idea por qué, no encontré información al respecto en la pajera búsqueda que hice entonces y ahora) su excelente DVD Passion for Life es el último trabajo audiovisual con Mimicry y se lanzan con The End. Adelantándome un poco, me pregunto ¿por qué las bandas van a morir a The End? Sleepytime Gorilla Museum hicieron exactamente lo mismo. ¿Es por el nombre?

Entonces, el año es 2006. Ahora sí que lo es. O quizás 2005. Los chiquillos se reunen y pulen composiciones que han probado en vivo y en estudio. Nunca hubo un plan temático en los lanzamientos, pero visto desde lejos, los árboles parecían un bosque y el bosque parecía dibujar un patrón. En It's Understood, los Estradasphere tiraron toda la carne a la parrilla en cuanto a lo que sabían y podían tocar. Todo lo que se vería después, pero en una amalgama muchas veces cómica, casi pastichista, de fusión extrema a la Mr. Bungle en instrumental. Buck Fever hace malabares con jazz y metal a varias manos, con una edición bien limpia y una exploración del potencial del hombre como máquina tocadora de música. Quadropus relaja la raja, muestra varios estilos, pero suele equilibrarse en dos o tres por tema, con una buena dotación de pop entremedio. ¿Qué falta ahora? Los cabros son músicos bien entrenados, cada uno un capo en su área. Murray metía el metal (cuando estaba), Harris lo gitano y balcánico, Smolens toda la influencia que tomó de Brian Wilson y así. Ahora, quizás, solo quedaba implosionar. Quizás siempre fue la idea. Una supernova de todo lo que habían hecho y lo que faltaba. Y así nace Palace of Mirrors.

Los discos de estudio de Estradasphere son caleidoscópicos, como dije y como hemos oído. Pero pocos tuvieron el encanto, la elegancia y eclecticismo del Palacio de los Espejos. Pasada la breve introducción electrónica bien titulada Intro, entran violín, viola y cello con un timbal que presentan el tema que le da nombre al disco. Una composición orquestal que roza entre lo clásico, el baile de salón (pongámosle que como un muy dramático Johann Strauss II) y quizás banda sonora, por la cantidad de ánimos y sensaciones que transmiten los pocos, aunque intensos quiebres. Belleza no le falta. No obstante, es una pieza comprometedora, porque abre tan magníficamente que queda preguntarse ¿y el resto lo supera?

O sea, si esperas otro vals o que de pronto se saquen un Haydn mutante de la manga, están cagando fuera del tiesto. Esto es el barrio chino Estradasphere, esperen la vuelta de tuerca. Y la vuelta de tuerca es lo que se viene. "A Corporate Merger" es de esas piezas clásica de la banda, o sea, en esa onda, con harta melodía gitana, saltos al heavy metal o al bossa nova, esa composición a ratos avant-garde y muchas veces de fusión impensable y un shamisen (instrumento de cuerdas japonés, con un sonido que cacharán apenas lo oigan solo sabiendo que está, sin siquiera verlo) que se encuentra bien cómodo entre los sonidos cíngaros. La escuchas y en sus 8 minutos que pasan volando ya sabes que hay un clásico fijo para tocar en vivo. Y hablando de tocar en vivo, y hablando de violines barrocos, y hablando de clásicos, llega "The Terrible Beautypower of Meow", una pieza tan bacán como su groso nombre. La parte de los violines es una maravilla cuando entra la guitarra, en serio. Es tanto chistoso como tierno. Termina un dramático crescendo de violas y bam, guitarra surf. Y las percusiones muy intensas, muy en la onda Beach Boys experimentales. La única imperfección que tiene esta composición es su duración: los 4 minutos vuelan. Pero puta que es recargante. Y como es una pieza sobre un gatito y el "bellopoder" de su miau, es el tema principal de Shub-Niggurath, mi bebé gatuna.

La onda surfer, junto con un montón de cambios drásticos de atmósfera y estilo, se deja oir en "Colossal Risk", una bestia que combina música de películas de espía, jazz, surf rock y nuevamente el aire sutil de la bossa nova que aparece cuando menos lo esperas. La pieza siguiente es rara, un cúmulo de percusiones vanguardistas, casi como esa fase media noise y tétrica que tuvo Universe Zero en los 2000... o cualquier banda industrial primitiva, para no rebuscar tanto, pero quiero saltarme al tiro a la pieza brutal del disco. Una pequeña belleza llamada "Smuggled Mutations".

"Smuggled Mutations" tiene una suerte de historia, que supe hace poco (tener a Tim Smolens en Facebook y tener aun Facebook sirvió de algo) y me ayudó a entender la historia pasada de los Estradasphere. Resulta que, como muchos guiños balcánicos y gitanos que usa la banda, la melodía original es folklórica, pero el arreglo, retocado posteriormente por los cabros, viene del trabajo de Fishtank Ensemble, una banda californiana de música gitana que no se queda corta en talento. Así que Estradasphere toma esta Suite Romanie, acorta un poco el intro emplumado y, con violín, un címbalo húngaro y la tuba, entra el cuerpo rítmico y melódico de "Smuggled Mutations". La pieza original, como toda la música gitana buena, es acelerada y festiva, como pocas del catálogo de Goran Bregovic, pero si algo nos ha enseñado la música en el siglo XX es que, si se puede hacer más rápido y meterle más, ¿por qué no hacerlo? Sí, a veces mejor no hacerlo. A veces no funciona. Pero Estradasphere, la banda mutante, sabe mutar este "contrabando".

Timba Harris es la encarnación del diablo tocando el violín. En youtube está el video en vivo y me cago en como ese weón puede tocar sin fallarle. Quizás a veces se comerá una nota, quizás dos, pero nunca se notan al punto de desteñir. El weón es Paganini en lo rápido, aunque no le aplica a octavas tan alejadas. Aun así mi amor para él. Y para la banda por liberar a este Godzilla gitano metalero.

Pero volviendo a la vida real, "Six Hands". Nada que decir, en realidad. Un vals oscuro cuya melodía es la misma que acompaña la cola de The Dynasty en el ya posteado Orange Tulip Conspiracy. Igual no es que no sean la misma banda. Así que pa menos paja, ahí viene "The Debutante". Es chistoso, porque cumple lo que promete: suena a swing blanco para fiesta de graduación gringa. Tiene una serie de variaciones bien sabrosonas y un relleno de batería piola por ahí, muy solapados por la orquesta, pero bacán. Su antítesis es la oscura "Flower Garden of an Evil Man", que abre con unos drones muy dark ambient, hasta que la guitarra presenta la historia al ritmo del metal industrial con un sintetizador o algún órgano que me da paja buscar que parece tocar free jazz por su lado. Al menos, en la segunda mitad, la batería si da tumbos por los rítmos sincopados y los monolíticos del metal.

Si no es porque lo escucho ahora, me olvido del segundo plato étnico y el tercer plato fuerte del disco. Una piececilla llamada "Those Who Know...". El ostinato del shamisen le da un aire oriental a la introducción, lo mismo el violín, pero como la banda nos ha acostumbrado, luego cada uno saca a lucir lo suyo más con géneros dispares que con velocidad o acordes imposibles. Algo de funk, algo de metal y un bienvenido giro al aire de banda sonora de western italiano, con sus ritmos cabalgantes, percusiones explosivas, violines dramáticos, coro masculino y los infaltables bronces de falso mexicanismo de las películas viejitas de "cogoys", como les decía mi papá cuando chico.

Para cerrar, Palace of Mirrors reprise es una reconstrucción del original con un tiempo más bajo, diferente orquestación y un aire más relajado, aunque no menos dramático cuando quieren. Pero el cierre verdadero lo pone "The Return", una pieza de metal fusión con todos los ingredientes usados en el álbum, casi como una retrospectiva al mismo disco y a sus primeros trabajos. Raro no haber cerrado con la pomposidad del reprise, pero si lo pensamos de esa manera quizás no es tan mal cierre. Y si ya escucharon a los OTC, habrán notado que tiene mucho de Ignis Fatuus y alguna otra pieza del disco homónimo. Bueno, no es pecado reinterpretar lo propio.

¿Y qué pasó después?, se preguntará el único lector no dormido. Pues que las giras siguieron y que los proyectos personales ganaron. Ya eran más de 10 años juntos; el equipo se había consolidado bien y, como en esa escuela llamada King Crimson, cada alumno nuevo, cada talentoso alumno nuevo, salía aun más entrenado para realizar sus sueños a su público fiel de 50 pelagatos. Refiriéndome a los de los miembros de la banda, claro. Los fanáticos de Estradasphere seguimos los pasos de varios, como mencioné por ahí. Algunos satisficieron los gustos de sus viudos, otros exploraron caminos divergentes a los de la manía bungleiana, otros volvieron a operar desde las sombras, con otras bandas. Otros regresaron con sus familias. Es curioso, porque nunca han sido una banda de gran referencia, como lo es Mr. Bungle, una gran influencia para ellos en sus inicios, pero en quienes los siguieron o dieron de bruces con ellos siempre dejaron una impresión. Muy positiva, en mi caso, como habrán notado en los posts casuales desde hace 10 años, o muy negativa, como en esta carta abierta de odio a la banda que escribió un tipo que los escuchó en vivo y los odio tanto que le puso letra a Dubway aludiendo a que "tocar rápido y mezclar mil estilos no significa que sea bueno". Weá de él. ¿O quizás no?

Ustedes saben, siempre lo he dicho y nunca lo he negado, que no soy muy ducho en teoría musical. He ido aprendiendo algo por los años, pero sigo sin agarrar lo técnico. No obstante, como ciudadano de bien que sabe combinar su ropa, no cae en los cebos comerciales de la moda y puede reconocer canones estéticos hegemónicos y populares, puedo dar mi parecer sobre lo del "tocar rápido y mezclar mil estilos" del amigo. No soy muy amigo del tema de la técnica rápida, pero depende del contexto. Por ejemplo, amo la rapidez y la destreza del bluegrass, la velocidad, memoria muscular y fuerza para tocar el banjo y hay una emoción de por medio detrás. A veces me eleva, a veces me alegra. En cambio, dedos rápidos como los de Yngwie Malmsteeen o como chucha se escriba su nombre o cualquier guitarrista de speed metal no me provocan nada. Hay técnica, si, como puedo verla en Adrian Belew, Steve Howe o cualquier otro iluminado del rock progresivo clásico, pero cuando escucho y mi mente rara analiza y decodifica la pieza, veo todo como un edificio en construcción. Literalmente. Perdón lo raro, pero eso me pasa. Veo y admiro la técnica, la innovación y la creatividad, pero con los guitarristas acelerados del metal que mencioné antes no siento alma, no veo un edificio hermoso, solo un montón de rosetones, decoraciones barrocas y gárgolas en pilares, en pilares decorados que solo sostienen adornos y ningún techo... eso me pasa siempre cuando ese músico es la "estrella" de la banda, cuando todo lo que se tenga que mostrar depende de él.

Espero haberme explicado un poco claro con eso. Obviamente, como esto es un tema de gustos está claro que hablo desde mi percepción y que, para los académicos, yo esté tremendamente mal. La cosa es que sí, Estradasphere tiene músicos con buena memoria, buenas habilidades prestidigitadoras, y hacen un menestrón con todo lo que se les ocurra, pero no notas a un figurita por sobre los otros, no hay rivalidad, solo la fuerte intención de decir "nos gusta mucho la música, ¿por qué no tocar de todo lo que nos gusta?" Y lo hicieron en un batiburrillo como en el primer disco y lo hicieron de forma ordenada, como en Quadropus. Pero nunca presumieron de ser buenos. De hecho, el mismo loco de la carta dice que habló con Harris y que era re tela, como cualquier persona que nunca hubiera hecho giras por EEUU y Europa. Si los fanáticos los consideramos buenos, es por un tema de sinergía grupal y de originalidad. California, siempre ha dicho, ha criado a muchos músicos de fusión, pero cuando los juntas y comparas ves miles de diferencias. Y Estradasphere destaca entre varios cuando vez el resultado. Ahora, ya que también criticó el sentido de humor musical y de puesta en escena en comparación con los Bungle, es una comparación equivocada. La comedia se compara cuando el contenido y el medio, pero Estradasphere nunca buscó el shock que Mr Bungle encontraba. Era más un humor ridículo, medio infantil. O en perspectiva, MB serían Richard Pryor y Estradasphere Emo Philips. No hay manera de comparar a ambos comediantes, pues son puras diferencias.

Como sea, la carta culia era eterna y no la leí completa. Me la encontré estando ocupado y la vida siguió ocupada. Pero si la leen y la cagué, me avisan. Ah, pero no sin antes llevarse esta joyita. Me da un poco de pena cerrar el ciclo de Estradasphere (me falta un parcito, pero no puedo pasarlo al PC), aunque este año se ha tratado de eso: cerrar ciclos, abrir nuevos y cerrarlos otra vez. Retomé, cerré y retomé otra vez. Algo que agradecerle a la pandemia fue haberme traído de vuelta a este antro para cerrar la gran deuda que dejé cuando lo abrí. Y paso a paso, post a post pajero, lo conseguiremos.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Estradasphere- Quadropus (2003)



 Que viaje. Pedazo de viaje weón. Estuve en coma por dos meses pero volví y nadie me extrañó. Nah, en realidad me cambié de ciudad y recien ahora tengo internet, pero no tengo tiempo. Trabajo y wea. Pero pasemos a lo importante, retomando el mismo texto que dejé pendiente aquel último día de internet en Coquimbo:

 Ya hemos visto, desperdigados entre varios posts y años, los primeros trabajos de Estradasphere y cada uno dista sonoramente del otro (¿Que? ¿Recien he subido dos??? Mierda, si que estoy flojo). Pasaron It's Understood y Buck Fever, pero entremedio tambien hubo un VHSaurio que salió en DVD el 2005 y un EP que pronto subiré; de hecho ahora debía, pero es que eso de los energúmenos...
 ¿Recuerdan el coctel auditivo estilístico que ofrecía cada disco? I'ts Understood nos mostró una variedad de sonidos que pasaban de occidente a oriente dando diez vueltas al globo, cosa que después Buck Fever repitió en términos de modelo, ya que de repetido nada, suena totalmente fresco y delicioso, con mucho que elegir y degustar. Pero terminenos con esa analogía de sommelier y pasemos a la siguiente habitación, el año 2003. Los cabros de Estradasphere tenían (y tienen, no hay duda de eso) mucho que seguir mostrando y más talento que soltar a este mundo tan charcha, pero sintieron que eso de la fusión über-extrema que hacian ya era un camino muy recorrido, pero tampoco querían dejar de lado tocar todo lo que les servía como influencia; fue entonces como Quadropus fue concebido y la manera Estradasphere de hacer las cosas comenzaría a cambiar. Lo digo sobre todo por los discos que vendrían, no tanto por éste
 En Quadropus la música viene más "ordenada", por decirlo de una manera, ya que muchos temas empiezan con el estilo que partieron, pero no por eso dejan de lado una cuota de mezcolanza vacilona. El disco arranca con el toque gitano-balcánico (casi lo mismo para mis orejas, no se porque) de Mekapsis Yitonisa, que recuerda a ratos a Goran Bregovic o al compositor de Europa sudoriental que les venga más rápido a la mente, claro que con los rasgos demenciales de Estradasphere. El tema en si sirve harto como un nexo entre la locura de los discos anteriores y la virtuosidad directa y enfocada que empezará a mostrar desdeeeee... Dubway, una canción tan movida que uno olvida (o ignora) que lo que escuchamos no son instrumentos. Yep, en toda la canción no suena ningún instrumento, solo beatboxing y voces moduladas que componen un sonido perfecto para manejar por una de esas carreteras postapocalípticas de los comerciales de autos. Speck es una balada hermosísima, con un video dirigido por Chip Yamada, el mismo que dirigió el de The Silent Elk Of Yesterday del Buck Fever pero con una historia más deprimente (al menos en términos mamones, ya que la lucha dispareja del hombre con la naturaleza igual es depre). Después viene el instrumental que me tuvo agarrado del telencéfalo por semanas, gracias a su mezcla de música árabe y funk: King Crab Battle. Si, tal como dije, árabe y funk, con riffs metaleros y una vibra épica, como de película histórica sesentera con Liz Taylor o Charlton Heston., igual que A Car Ride In Idealistic Ethiopia (Part 1) (no, no hay parte 2), claro que con un toque más contemporáneo y menos fuerza. De hecho a ratos me salto A Car Ride porque me da paja. Por el lado más experimental está Hardball, que en parte retoma un poco la mezcolanza que hace a Estradasphere... Estradasphere, junto a una duración por encima del promedio de las otras canciones (13 minutos en un disco con canciones de un máximo de 8). Desde Crystal Blue en adelante no adelanto ningún tema, porque encuentro todos la raja, sobre todo el que ya nombre, que es un surf rock que solo los Beach Boys podían hacer tan pulento; después la cosa se pone pesada con el death Jungle Warfare, con gutural, disonancias y todo, que pega un salto a algo más metal alternativo como Bodyslam, casi un tributo metal a la lucha libre televisada y que me extraña que nadie lo haya usado. Para terminar, las cosas se enfrían y ponen nostalgicas con At Least We'd Have Today, otro tema medio Beach Boys pero más cercano a la época del Pet Sounds, esa era en que murió el surf y nacieron los dramas sentimentales (y de equipo), las atmósferas sonoras super barrocas y armonías vocales idem. A los tantos minutos el tema termina, y si se dan cuenta quedan varios minutos sobrando... de hecho no es así, dejen que pase el tiempo y la canción vuelve solo con un órgano y la voz de Tim Smolens, para irse  y volver otra vez diciendo que olvidó la letra y tiene que ir a comprar pilas a Circuit City. Sin humor no hay fusión, perrines.

Cuento corto, bájenlo.

Pero antessss....


lunes, 29 de agosto de 2011

Estradasphere- It's Understood (2000)



Ya mierda, volví de Antofapasta como hace casi un mes pero la flojera, el estudio y el internet en general me mantuvieron alejado de mi querido y casi olvidado blog. "¿Estudio?" dirá alguna persona imaginaria que pueda haber leído los posts anteriores y deducido que ya soy un "profesional" con título y todo. "Si, estudio" diría yo a esa persona inexistente, pues daré la PSU y enfrentaré a mi destino y a mi nulo conocimiento en matemáticas. Por eso necesito estudiar todas las webás que me enseñaron en la media hace 5 años y que esperé no volver a ver hasta que renaciera. En fin, me aleje del blog en el mejor momento para escribir, cuando en Antofa tenía pensamientos y música que subir por montones, con artículos narrados por una voz parecida a la de Hunter S. Thompson. Pero llegué y me olvidé de todo, excepto deeeeeeee... [inserte nube de pensamiento o recuerdo]
¿Recuerdan que hace más de un año subí Buck Fever, el segundo disco de Estradasphere? ¿No? Bien, porque yo tampoco lo recordaba, pero en un ataque de nostalgia vi el post y me dije... dah, en verdad lo recordé porque lo acabo de escuchar. Ahora continuemos con el ciclo de Estradasphere, que de seguro olvidaré y lo reemplazaré por el ciclo de música de terror o por alguno de soundtracks.
Estradasphere es un grupo que nació grande, quizá muy grande para los escenarios "importantes" y el gusto de la masa, y siguió una vida prolífica aunque corta. Quizá muy corta. Muy muy corta. Pero las bandas y artistas que de ahí salieron continuaron (y continuan) el colorido legado polirrítmico, quizá sin la esquizofrenia de los tiempos idos, pero la magia sigue ahi [inserte arcoiris y ojos brillantes].
It's Understood es su primer disco, para el que no sabe y el que no recuerda, que grabaron los cabros Jason Schimmel y Tim Smolens después de que entraron a la U de California, Santa Cruz, y conocieron al resto de la banda, todos (según parece) fanáticos de la música avant-garde de los clásicos Zappa, Zorn y los cabros de Mr. Bungle. De hecho, todos los que recomiendan Estradasphere lo hacen con Mr. Bungle como carta de presentación, onda "¿te gusta MB? ¡entonces esta wea te va a encantar!" o "Nooo weon, si es lo mismo que Mr. Bungle, shuper loco"; si bien alguna vez lo presenté así ahora pienso que Mr. Bungle no es comparable con Estradasphere al 100% ni al 90. Ambos grupos me gustan mas que la cresta, pero no por eso no puedo decir que Estradasphere no suena ni remotamente a Mr. Bungle ¿por qué? Por la simple razón de que la banda de Patton, siendo la locura psicopática que es, aún suena con cierta organización en comparación con, al menos, el primer disco de Estradasphere. Ni siquiera el tour de force de Disco Volante, el mayor logro del arte musical, tiene tanta riqueza de estilos (perdoname San Disco Volante, pero cuando a challenger appears A CHALLENGER APPEARS); aunque por otra parte Estradasphere tiene otro tipo de fusión musical, no tannnnn... melcochado, por darle un nombre. Es decir, no es lo mismo Hunger Strike de este álbum que Desert Search for the Techno Allah, por ejemplo. Uno es una mezcla de estilos en un solo tema y el otro una mezcla de estilos en el mismo segundo. No soy músico ni estudie música, con cuea tenía 4 en este ramo, por eso se me hace difícil describir esto, pero la intención está y por lo general la gente entiende lo que trato de decir despues de balbucear el concepto.

Arriba nombré a "Hunger Strike", el tema que abre el disco y sirve como tarjeta de presentación para la banda, mostrando todo lo que sus músicos pueden hacer con sus instrumentos (y los del vecino) y con los estilos que conocen. Jazz, música gitana, música árabe, algun tipo de metal que podría ser thrash o heavy y rock progresivo desfilan por 19 minutos, pasando a un instrumental corto con sonidos en 8 bits tomados del Mario de NES, con música ad-hoc de ellos. "The Transformation" es uno de los pocos temas que tiene a alguien en voces y no dura ni 2 segundos, pero mezcla los estilos ya conocidos con funk, soul instrumental y un solo de batería pateador de culos, que pasa a "Dance of Tosho and Slavi", uno más rápido y combinado que los anteriores, con un violín que atrapa al primer segundo. Uno de mis favoritos es "The Trials and Tribulations of Parking on Your Front Lawn", que empieza siendo bluegrass hasta que un bajo profundo abre paso a un intermedio casi death metal que vuelve al bluegrass, alimentado por un banjo estilo Deliverance, esa película en que unos gringos de pantano violan y/o matan a otros gringos de ciudad. No la vi, conozco la escena "dueling banjos" y esa en que violan al gordo, pero no se molesten en recomendarla que ya la tengo en mi lista de espera. (Me corrijo, es mandolina, no banjo. Lo borraría pero da igual).
A la mitad del disco aparecen 4 temas cuyos títulos parecerían estar conectados para el ojo avizor. Según vi es porque esas cuatro piezas forman parte de una suite llamada "The Princes of Xibalba", como referencia a la visión mitologica maya del inframundo y de como Hunahpú e Ixbalanqué viajaron al Xibalbá para pelear contra los señores oscuros o como era que se llamaban. Me hubiese gustado oír ahí sonidos más propios de la centroamérica precolombina más que música romaní, pero que se le va a hacer.
"Spreading the Disease" suena como metal más new age, porque lo que habla el tipo ahí es algo como yoga o algún ejercicio hippie con dejos de indirecta sexual, o quizá yo lo veo así pero no faltará el que me acompaña en la idea. También puede que esté ligado con el final del disco, especificamente el final de la canción D(b) Hell, donde alguien abuchea al grupo, les grita y despues los felicita y saluda al público que trata de mierda. Ese loco es Monoman, un "superhéroe" que salía junto al grupo cuando tocaban en bares, pubs y clubes de jazz y que amenazaba con besar a la gente para pegarles la mononucleosis. En cuanto a la música... no se, D(b)Hell es la mejor forma en que pudieron haber cerrado el álbum, sobre todo porque está en vivo y suenan muy coordinados y experimentados, a pesar de que este era su primer disco.

Me dio flojera seguir, no tengo sobre que más escribir, así que mejor pasemos al premio ipso facto.
En resumen, ¿creían que la magia había muerto con Mr. Bungle? Piensalo otra vez, sucker
btw, download.

domingo, 9 de mayo de 2010

Estradasphere- Buck Fever (2001)



Hace unas horas, mientras trabajaba en una traducción, me atacó el hambre musical pero no encontraba con que saciarla. Comi lasagna, flan, vi The Pacific, escuché Pink Floyd, pero todavia tenía hambre. Entonces recurrí a mi estuche de DVDs y desempolvé uno que llevaba semanas sin poner; ok, ahí lo dejé puesto y lo olvidé para cambiarlo por un poco de música de protesta de la era de Vietnam, pero mi espíritu progresivo necesitaba más trasgresión sonora, así que recurrí al disco de nuevo. Ahí estaba el Buck Fever, llamándome desde las tinieblas para recordar viejos tiempos. Llevó años escuchando este disco pero nunca he dejado de asombrarme con la variedad de estilos que tiene.
La primera vez que escuché la fusión sonora de Mr. Bungle creí que jamás podría alguien llegar a tal extremo, pero como siempre me equivoqué. Está bien, Estradasphere no tendrá un vocalista como Mike Patton, será netamente instrumental y carece de la experimentación arriesgada que mostró MB con Disco Volante, pero mantiene mucho de la esencia que dio vida a la banda californiana, sobre todo el enorme talento de sus músicos. ¿Por qué, se preguntará la gente sin vida, me asombra tanto la oferta musical de este álbum? La respuesta es obvia... pero no se como formularla, aunque se entiende que si digo que hay varios estilos es porque hay VARIOS estilos. Por nombrar algunos podría decir Jazz, Surf rock, Big band, Death metal, Black metal, grindcore, música de videojuegos, música caucásica, New age... bueno, no recuerdo más, pero para ejemplificar la música tomen 4 estilos de la lista, métanlos en un sólo tema junto con unos cambios de ritmos de alta complejidad. Dudo que puedan imaginar algo, así que mejor recurran a la descarga.
A ver, a ver, pensaré en que más agregar para alargar el post y hacer tiempo mientras subo el disco y espero a que vuelva la concentración para traducir. Personalmente recomiendo... ¡el disco entero! es que es difícil encontrar un tema malo aquí, de hecho es imposible porque no lo hay, no hay ningún minuto desperdiciado, todo es una maravilla de la ingenieria sonora. Claro está, tiene sus puntos fuertes, como el tema inicial (Buck Fever) y el que lo secunda (The Dapper Bandits), que viene unido al primero. Más adelante viene una joya desvalorada llamada Millenium child, que suena como un tema muy suave y con esa onda popera pero entre medio aparece un doble bombo que me dejó loco la primera vez que lo oí; más adelante la música se desarrolla y entra de lleno el instrumental, cargado de bronces y guitarra, adornado con un suave estilo veraniego-jazzero. Otro punto notable (y chistoso, al menos para mi) es Burnt Corpse, un tema corto y que a todas luces suena grindcore, pero apenas termina muta en algo que no se como clasificar... es jazz, pero suena mucho a música incidental, como el intro de algún programa de concursos con toques de bossa nova o música de ascensor; aparte, la gracia de este instrumental es que a unos cuantos minutos el audio falla, suena como si un parlante o audífono fallara. Así es el avant-garde, toooooodo es sorpresivo. Casi me olvido de Super Buck II, otro temazo que todos habremos escuchado alguna vez, claro que no en versión jazz. ¿Recuerdan un juego en que usabamos a Mario, Luigi, Peach o Toad para matar monstruos con la ayuda de rabanos? Sip, Super Mario 2, the big band version!

Leyendo los títulos y las letras de algunas canciones pensé que el disco podía ser conceptual, hablando sobre la cacería de ciervos, su posible extinción y la venganza de la Madre Tierra, pero hay muchos otros temas que hacen sombra a esta teoría así que dejemoslo en que hay canciones que se unen a la idea dada en el título y nada más. Cambiando de tema, se vienen los otros discos de Estradasphere así que esperen en línea, empece con este porque es el mejor de mejores, el disco más grande y menospreciado de la historia de la música y la carrera espacial.

Para tener una primera impresión de la banda busqué un video que refleja sus dos características principales: Los integrantes, a pesar de ser altamente talentosos (1era carac.), son tipos humildes que no se las dan de divos ni hacen grandes conciertos llenos de gente y cosas por el estilo (2da carac.). ¡Ah! A todo esto, esto es no me parece que son Estradasphere Trio, aunque resulta obvio viendo que sólo son dos. El tema es Buck Fever pero el NN que lo grabó sabía que era Super Mario 2 y nada más.



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