Mostrando entradas con la etiqueta Eclectico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Eclectico. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de diciembre de 2021

Estradasphere - Palace of Mirrors (2006)

 Traigo noticias bacanes. Fui al pichiologo y estoy libre de cálculos, el colesterol estaba rozando lo peligroso, pero decente, y no me tendrán que cortar la tula. No completa, al menos. Pero la mejor noticia, la de verdad, la que ocupa la mitad del horario del noticiero antes de las de perritos y después de los cogoteos, es que hoy (casi) se cierra un ciclo. El ciclo del eterno retorno se muerde la cola y rueda colina abajo por la Historia. ¡Hoy subo el último disco de estudio que me faltaba de EstradasPHEREEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!


 

Como siempre, no les vengo a vender, les vengo a regalar para los que esperaron (nadie) y los que vienen recien sintonizándose (nadie) una maravilla de la fusión musical, porque llamarla rock progresivo o rock fusión limita mucho las cosas con Estradasphere. Eso lo aprendí con el tiempo. Hablando de tiempo sí, usa mucho los tiempos del rock, pero estos Victor Frankenstein de la música toman tanta melodía, tanto ritmo, de tantas partes que te entregan una maravillosa macedonia bien presentada, en vez del paquete de frutos secos surtidos que otras bandas, no menos buenas, entregaron en los 90 y 2000, refiriéndome a la cúspide de la fusión de la Costa Oeste gringa. Me limito al área por su locación, con el resto del mundo no me meto porque salgo quemado y sabiéndolo muy bien.

El año es 2006. Si tienen mi edad, estabamos en el liceo y pensábamos, como muchos, que Guns n Roses y Rata Blanca eran el tope de la música "inconformista", "no de moda". Já. Es verdad, muchos lo pensábamos. Bueno, yo no pensaba eso de Rata Blanca, nunca me gustaron esos wimpies (ah, pero esos wimpies de Mägo de Oz "si se podían ver"...), pero siendo uno un adolescente pollo que va descubriendo el mundo más allá de la esfera familiar, se avanza lento. Es por eso que, para mí y estos otros coetáneos, conocer algo más elaborado era difícil. Por eso muchos sin el primo snob o el tío que escucha weás raras al que los sobrinos respetan, pero los adultos eluden, no pudimos saber que weá fuera de lo común pasaba en los 2000s en la escena musical gringa, exceptuando las locuras del señor Patton. Con el tiempo, nos convertimos en ese tío. Pero no me distraigan de la weá.

El año es 2006, otra vez. Estradasphere, esta bandaza que recordemos la conformaban Timb Harris (violín, trompeta y voz), Tim Smolens (bajos y voz), Jason Whooley (sax y voz), Dave Murray (batería), Jason Schimmel (guitarra, otros de cuerda y voz) y Lee Smith (percusiones), había lanzado tres discos bajo Mimicry, el sello de Trey Spruance, a quien conocemos como la cabeza ideológica de los Secret Chiefs 3. Bajo esta mancomunidad, varios cabros de la banda tocaron y grabaron con los SC3, otros hacían de sesionistas en otras bandas. Las giras no paraban. Los cabros viajaban al extranjero llevando su música balcánica/surf/jazz/metal y todas las weás que le puedan encontrar y hasta sacaron un DVD con uno de sus conciertos/exhibición cinematográfica, trayendo del mundo de los idos a Dave Murray, que se había ido después del Buck Fever para iniciar su propio proyecto, llamado The Deserts of Traun, un disco conceptual de narrativa musical muy inspirado por los cómics de Moebius (hace años había un videomix de su disco The Lilac Moon en Youtube y lo bajaron, pero les hablo del 2009, mahoma. Ahí se veía lo que les digo). Dos años antes, en 2004, un año después de sacar Quadropus, Whooley también deja la banda y se enfoca en su proyecto Whoollicious. Ni cortos ni perezosos, la banda los reemplaza por Kevin Kmetz (guitarra y teclados) y Adam Stacey (acordeón y otros), que pasan a formar parte del inventario. Pero algo pasó el 2005 que (no tengo idea por qué, no encontré información al respecto en la pajera búsqueda que hice entonces y ahora) su excelente DVD Passion for Life es el último trabajo audiovisual con Mimicry y se lanzan con The End. Adelantándome un poco, me pregunto ¿por qué las bandas van a morir a The End? Sleepytime Gorilla Museum hicieron exactamente lo mismo. ¿Es por el nombre?

Entonces, el año es 2006. Ahora sí que lo es. O quizás 2005. Los chiquillos se reunen y pulen composiciones que han probado en vivo y en estudio. Nunca hubo un plan temático en los lanzamientos, pero visto desde lejos, los árboles parecían un bosque y el bosque parecía dibujar un patrón. En It's Understood, los Estradasphere tiraron toda la carne a la parrilla en cuanto a lo que sabían y podían tocar. Todo lo que se vería después, pero en una amalgama muchas veces cómica, casi pastichista, de fusión extrema a la Mr. Bungle en instrumental. Buck Fever hace malabares con jazz y metal a varias manos, con una edición bien limpia y una exploración del potencial del hombre como máquina tocadora de música. Quadropus relaja la raja, muestra varios estilos, pero suele equilibrarse en dos o tres por tema, con una buena dotación de pop entremedio. ¿Qué falta ahora? Los cabros son músicos bien entrenados, cada uno un capo en su área. Murray metía el metal (cuando estaba), Harris lo gitano y balcánico, Smolens toda la influencia que tomó de Brian Wilson y así. Ahora, quizás, solo quedaba implosionar. Quizás siempre fue la idea. Una supernova de todo lo que habían hecho y lo que faltaba. Y así nace Palace of Mirrors.

Los discos de estudio de Estradasphere son caleidoscópicos, como dije y como hemos oído. Pero pocos tuvieron el encanto, la elegancia y eclecticismo del Palacio de los Espejos. Pasada la breve introducción electrónica bien titulada Intro, entran violín, viola y cello con un timbal que presentan el tema que le da nombre al disco. Una composición orquestal que roza entre lo clásico, el baile de salón (pongámosle que como un muy dramático Johann Strauss II) y quizás banda sonora, por la cantidad de ánimos y sensaciones que transmiten los pocos, aunque intensos quiebres. Belleza no le falta. No obstante, es una pieza comprometedora, porque abre tan magníficamente que queda preguntarse ¿y el resto lo supera?

O sea, si esperas otro vals o que de pronto se saquen un Haydn mutante de la manga, están cagando fuera del tiesto. Esto es el barrio chino Estradasphere, esperen la vuelta de tuerca. Y la vuelta de tuerca es lo que se viene. "A Corporate Merger" es de esas piezas clásica de la banda, o sea, en esa onda, con harta melodía gitana, saltos al heavy metal o al bossa nova, esa composición a ratos avant-garde y muchas veces de fusión impensable y un shamisen (instrumento de cuerdas japonés, con un sonido que cacharán apenas lo oigan solo sabiendo que está, sin siquiera verlo) que se encuentra bien cómodo entre los sonidos cíngaros. La escuchas y en sus 8 minutos que pasan volando ya sabes que hay un clásico fijo para tocar en vivo. Y hablando de tocar en vivo, y hablando de violines barrocos, y hablando de clásicos, llega "The Terrible Beautypower of Meow", una pieza tan bacán como su groso nombre. La parte de los violines es una maravilla cuando entra la guitarra, en serio. Es tanto chistoso como tierno. Termina un dramático crescendo de violas y bam, guitarra surf. Y las percusiones muy intensas, muy en la onda Beach Boys experimentales. La única imperfección que tiene esta composición es su duración: los 4 minutos vuelan. Pero puta que es recargante. Y como es una pieza sobre un gatito y el "bellopoder" de su miau, es el tema principal de Shub-Niggurath, mi bebé gatuna.

La onda surfer, junto con un montón de cambios drásticos de atmósfera y estilo, se deja oir en "Colossal Risk", una bestia que combina música de películas de espía, jazz, surf rock y nuevamente el aire sutil de la bossa nova que aparece cuando menos lo esperas. La pieza siguiente es rara, un cúmulo de percusiones vanguardistas, casi como esa fase media noise y tétrica que tuvo Universe Zero en los 2000... o cualquier banda industrial primitiva, para no rebuscar tanto, pero quiero saltarme al tiro a la pieza brutal del disco. Una pequeña belleza llamada "Smuggled Mutations".

"Smuggled Mutations" tiene una suerte de historia, que supe hace poco (tener a Tim Smolens en Facebook y tener aun Facebook sirvió de algo) y me ayudó a entender la historia pasada de los Estradasphere. Resulta que, como muchos guiños balcánicos y gitanos que usa la banda, la melodía original es folklórica, pero el arreglo, retocado posteriormente por los cabros, viene del trabajo de Fishtank Ensemble, una banda californiana de música gitana que no se queda corta en talento. Así que Estradasphere toma esta Suite Romanie, acorta un poco el intro emplumado y, con violín, un címbalo húngaro y la tuba, entra el cuerpo rítmico y melódico de "Smuggled Mutations". La pieza original, como toda la música gitana buena, es acelerada y festiva, como pocas del catálogo de Goran Bregovic, pero si algo nos ha enseñado la música en el siglo XX es que, si se puede hacer más rápido y meterle más, ¿por qué no hacerlo? Sí, a veces mejor no hacerlo. A veces no funciona. Pero Estradasphere, la banda mutante, sabe mutar este "contrabando".

Timba Harris es la encarnación del diablo tocando el violín. En youtube está el video en vivo y me cago en como ese weón puede tocar sin fallarle. Quizás a veces se comerá una nota, quizás dos, pero nunca se notan al punto de desteñir. El weón es Paganini en lo rápido, aunque no le aplica a octavas tan alejadas. Aun así mi amor para él. Y para la banda por liberar a este Godzilla gitano metalero.

Pero volviendo a la vida real, "Six Hands". Nada que decir, en realidad. Un vals oscuro cuya melodía es la misma que acompaña la cola de The Dynasty en el ya posteado Orange Tulip Conspiracy. Igual no es que no sean la misma banda. Así que pa menos paja, ahí viene "The Debutante". Es chistoso, porque cumple lo que promete: suena a swing blanco para fiesta de graduación gringa. Tiene una serie de variaciones bien sabrosonas y un relleno de batería piola por ahí, muy solapados por la orquesta, pero bacán. Su antítesis es la oscura "Flower Garden of an Evil Man", que abre con unos drones muy dark ambient, hasta que la guitarra presenta la historia al ritmo del metal industrial con un sintetizador o algún órgano que me da paja buscar que parece tocar free jazz por su lado. Al menos, en la segunda mitad, la batería si da tumbos por los rítmos sincopados y los monolíticos del metal.

Si no es porque lo escucho ahora, me olvido del segundo plato étnico y el tercer plato fuerte del disco. Una piececilla llamada "Those Who Know...". El ostinato del shamisen le da un aire oriental a la introducción, lo mismo el violín, pero como la banda nos ha acostumbrado, luego cada uno saca a lucir lo suyo más con géneros dispares que con velocidad o acordes imposibles. Algo de funk, algo de metal y un bienvenido giro al aire de banda sonora de western italiano, con sus ritmos cabalgantes, percusiones explosivas, violines dramáticos, coro masculino y los infaltables bronces de falso mexicanismo de las películas viejitas de "cogoys", como les decía mi papá cuando chico.

Para cerrar, Palace of Mirrors reprise es una reconstrucción del original con un tiempo más bajo, diferente orquestación y un aire más relajado, aunque no menos dramático cuando quieren. Pero el cierre verdadero lo pone "The Return", una pieza de metal fusión con todos los ingredientes usados en el álbum, casi como una retrospectiva al mismo disco y a sus primeros trabajos. Raro no haber cerrado con la pomposidad del reprise, pero si lo pensamos de esa manera quizás no es tan mal cierre. Y si ya escucharon a los OTC, habrán notado que tiene mucho de Ignis Fatuus y alguna otra pieza del disco homónimo. Bueno, no es pecado reinterpretar lo propio.

¿Y qué pasó después?, se preguntará el único lector no dormido. Pues que las giras siguieron y que los proyectos personales ganaron. Ya eran más de 10 años juntos; el equipo se había consolidado bien y, como en esa escuela llamada King Crimson, cada alumno nuevo, cada talentoso alumno nuevo, salía aun más entrenado para realizar sus sueños a su público fiel de 50 pelagatos. Refiriéndome a los de los miembros de la banda, claro. Los fanáticos de Estradasphere seguimos los pasos de varios, como mencioné por ahí. Algunos satisficieron los gustos de sus viudos, otros exploraron caminos divergentes a los de la manía bungleiana, otros volvieron a operar desde las sombras, con otras bandas. Otros regresaron con sus familias. Es curioso, porque nunca han sido una banda de gran referencia, como lo es Mr. Bungle, una gran influencia para ellos en sus inicios, pero en quienes los siguieron o dieron de bruces con ellos siempre dejaron una impresión. Muy positiva, en mi caso, como habrán notado en los posts casuales desde hace 10 años, o muy negativa, como en esta carta abierta de odio a la banda que escribió un tipo que los escuchó en vivo y los odio tanto que le puso letra a Dubway aludiendo a que "tocar rápido y mezclar mil estilos no significa que sea bueno". Weá de él. ¿O quizás no?

Ustedes saben, siempre lo he dicho y nunca lo he negado, que no soy muy ducho en teoría musical. He ido aprendiendo algo por los años, pero sigo sin agarrar lo técnico. No obstante, como ciudadano de bien que sabe combinar su ropa, no cae en los cebos comerciales de la moda y puede reconocer canones estéticos hegemónicos y populares, puedo dar mi parecer sobre lo del "tocar rápido y mezclar mil estilos" del amigo. No soy muy amigo del tema de la técnica rápida, pero depende del contexto. Por ejemplo, amo la rapidez y la destreza del bluegrass, la velocidad, memoria muscular y fuerza para tocar el banjo y hay una emoción de por medio detrás. A veces me eleva, a veces me alegra. En cambio, dedos rápidos como los de Yngwie Malmsteeen o como chucha se escriba su nombre o cualquier guitarrista de speed metal no me provocan nada. Hay técnica, si, como puedo verla en Adrian Belew, Steve Howe o cualquier otro iluminado del rock progresivo clásico, pero cuando escucho y mi mente rara analiza y decodifica la pieza, veo todo como un edificio en construcción. Literalmente. Perdón lo raro, pero eso me pasa. Veo y admiro la técnica, la innovación y la creatividad, pero con los guitarristas acelerados del metal que mencioné antes no siento alma, no veo un edificio hermoso, solo un montón de rosetones, decoraciones barrocas y gárgolas en pilares, en pilares decorados que solo sostienen adornos y ningún techo... eso me pasa siempre cuando ese músico es la "estrella" de la banda, cuando todo lo que se tenga que mostrar depende de él.

Espero haberme explicado un poco claro con eso. Obviamente, como esto es un tema de gustos está claro que hablo desde mi percepción y que, para los académicos, yo esté tremendamente mal. La cosa es que sí, Estradasphere tiene músicos con buena memoria, buenas habilidades prestidigitadoras, y hacen un menestrón con todo lo que se les ocurra, pero no notas a un figurita por sobre los otros, no hay rivalidad, solo la fuerte intención de decir "nos gusta mucho la música, ¿por qué no tocar de todo lo que nos gusta?" Y lo hicieron en un batiburrillo como en el primer disco y lo hicieron de forma ordenada, como en Quadropus. Pero nunca presumieron de ser buenos. De hecho, el mismo loco de la carta dice que habló con Harris y que era re tela, como cualquier persona que nunca hubiera hecho giras por EEUU y Europa. Si los fanáticos los consideramos buenos, es por un tema de sinergía grupal y de originalidad. California, siempre ha dicho, ha criado a muchos músicos de fusión, pero cuando los juntas y comparas ves miles de diferencias. Y Estradasphere destaca entre varios cuando vez el resultado. Ahora, ya que también criticó el sentido de humor musical y de puesta en escena en comparación con los Bungle, es una comparación equivocada. La comedia se compara cuando el contenido y el medio, pero Estradasphere nunca buscó el shock que Mr Bungle encontraba. Era más un humor ridículo, medio infantil. O en perspectiva, MB serían Richard Pryor y Estradasphere Emo Philips. No hay manera de comparar a ambos comediantes, pues son puras diferencias.

Como sea, la carta culia era eterna y no la leí completa. Me la encontré estando ocupado y la vida siguió ocupada. Pero si la leen y la cagué, me avisan. Ah, pero no sin antes llevarse esta joyita. Me da un poco de pena cerrar el ciclo de Estradasphere (me falta un parcito, pero no puedo pasarlo al PC), aunque este año se ha tratado de eso: cerrar ciclos, abrir nuevos y cerrarlos otra vez. Retomé, cerré y retomé otra vez. Algo que agradecerle a la pandemia fue haberme traído de vuelta a este antro para cerrar la gran deuda que dejé cuando lo abrí. Y paso a paso, post a post pajero, lo conseguiremos.

jueves, 20 de abril de 2017

Cardiacs

 Quienes me conocen de cerca saben que estoy compuesto de dos cosas: huesos, mala acumulación adiposa, pésimas matemáticas y Pink Floyd. He escuchado Pink Floyd desde pendejo y por tantos años que todos creen que solo soy Floyd. Que mi repertorio de poleras sea un 70% floydiano contribuye mucho a eso, o si no la gente que no recordaba mi nombre no me hubiese llamado "niño pinfloi". El asunto es que si bien es la banda de mi vida, tengo más de una banda de mis amores, porque el amor debe ser compartido y déjenme ser polígamo y toda la weá. Como se vienen mis vacaciones y tendré razones para dejar botado este sótano telarañado me daré otro lujo, Guru-Guru (buena banda de krautrock Guru-Guru) y subiré las discografías de las bandas que repletan mi corazón de mandril. O eso intentaré.

 En el amorfo, vasto y siempre creciente plano dimensional de la música solemos llegar tarde a varias cosas. Muchos pendejos se lamentarán no haber nacido en los 50 para disfrutar a Los Beatles (de haber nacido en esa década se estarían lamentando por no haber nacido en el siglo anterior para gozar del vals interpretado en vivo), otros lloran porque ya no quedan Ramones que toquen en vivo mientras los Rolling siguen presentándose en estado de momificación. Otros porque acabaron de conocer a Emerson, Lake and Palmer cuando vieron que Emerson y Lake murieron. Por mi parte, siento un profundo dolor en cada una de mis vísceras fue haber conocido a Cardiacs cuatro años después de que su vocalista, Tim Smith, hubiese sufrido un ataque cardíaco y un infarto combinados, en lo que podría ser el peor desplante de ironía universal.
 Aaah, Cardiacs. Tanto en tan poco tiempo, tanto por entregar y tan pocos dispuestos a recibir. Consagrarla como "bandaza, sin más palabras" es poco: ha influenciado en bandas post-80 de tantos géneros que compararlos a los mencionados Beatles y decir que eran más grandes que Jesús (y más under que Zoroastro) son palabras menores. ¿Qué bandas serían? preguntarás chorizamente. "¿Que bandas?" te diré, mirándote a los ojos mientras te saco la billetera sin que te des cuenta y me rio de tu [inserte_estilo_esteticomusical] cred. "¡JÁ! de distintos colores del espectro musical." ¿Te dice algo el nombre Radiohead? Claro, sonaba en un principio... y después... y muy después... muy diferente a como suena Cardiacs, pero lo citan como un incentivo a tomar instrumentos y tocar. Para los más finitos y suavecitos hay Blur, Supergrass y los llorones de Korn, mientras que los más pechopeluo compadrecompadre pero no tan dogmáticos para decir "esta weá no es tru metal" pueden ver a grupos de renombre como los violadores de fronteras Faith No More, Tool, el bacanísimo Steve Wilson y Napalm Death citandolos como influencias. Napalm Death po weón, ¿sabí lo que significa que un grupo inglés liderado por un niño hiperkinético y chillón acompañado de un hato de más niños que no podían concentrarse en un solo tiempo y ritmo y tocaban su música grotesca apiñados haya influenciado en una banda de grindcore? Bueno, en el bajista al menos, pero igual fueron tan bacanes para dedicarles un cover.

Muchas flores y pocos hechos. ¿Que weá son Cardiacs? A riesgo de sonar snob, son difíciles de clasificar... si no te quieres mojar el poto, claro. La crítica especializada creó la etiqueta "pronk" sólo por ellos, para definir a una banda que sonaba como rock progresivo interpretado por un grupo punk o viceversa, y aunque Sarah Smith, ex saxofonista, pone entre sus influencias a bandas símbolos del rock progresivo (Gentle Giant, Van der Graaf Generator y Genesis), Tim Smith asevera que siempre fueron una banda de pop. Rock psicodélico a lo más, pero lo que quería componer y tocar era pop. Concuerdo completamente con él, en esencia son pop, pero visto así elevó el concepto de música popular muy a la conchesumadre. Digamos que suena un poco como Frank Zappa tocando pop, cosa que hizo -un poco- cuando sacó el Sheik Yerbouti parodiando a la música disco, pero tampoco calza perfectamente. En un sentido práctico la etiqueta de "ecléctico" puede ser aplicable en este blog. Esa y mil weás más.

Ahora, antes de seguir, quiero dejar algo bien en claro: esta no es una banda bella como la que he posteado a veces. Dentro del "fandom" es bien sabido que el 99% de las veces generan dos cosas: anticuerpos auditivos que te repelen automáticamente de volver a escucharlos so pena de sentir una imparable ira, asco u odio, o una sensación similar a alcanzar la iluminación, a un desbloqueo de sentidos ocultos. El otro 1% solo siente un larguísimo meh. Lamentablemente, la primera vez que los escuché no iba bien preparado y caí dentro del 1%. Buscaba música de Höyry-Kone pero di con ellos y, aunque escuché como dos temas suyos, seguí con lo mío. Más de tres años después me salieron como sugerencia de Youtube en una maratón avant-garde y les di su oportunidad para nunca arrepentirme. Al menos en estos casi siete años no me canso. Otro punto que deben haber notado: este post será largo, pero podría serlo mucho más. Lloren en el rincón.

Siguiendo el esquema tradicional de un blog de música, ahora toca la biografía. Paja igual, pero intedezante. Espero por el día en que se saque una biografía ficticioficial de Cardiacs, porque en verdad hay harto que contar, mucho sobre lo cual reflexionar y varios ensayos que redactar sobre algunos discos, sea en temas de composición como en lo literario. Dato Rossa: la historia es ambigüa (duh). Hay una historia oficial y una historia cuasioficial, que maneja The Alphabet Business Concern, la sombría y grandilocuente empresa detrás de la producción de sus discos y eventos, pero hablan tanto en clave de webeo como de verdad. A ver si la hago shorta sacando algo de ambas y, de paso, haciendo la mía, que weá:

 En un suburbio en las afueras de Londres llamado Chesington vivían los hermanos Smith. Uno era un pendejo de mierda candidato a ritalín llamado Tim y el menor, un niño regordete, callado y sumiso de nombre Jim. Ambos tenían un vecino llamado Geoffrey Shelton que tocaba la guitarra, lo que incitó al pequeño Tim a pedir de regalo una para acompañar a su vecino en un interminable rasgueo de acordes de blues en su cochera. El cachetón Jim se unió a la diversión tocando la única caja que poseía y a la que añadió un platillo, para gran descontento de su irritable hermano. Por culpa de Jim, pasaron años para que el pendejo Tim volviera a tomar su guitarra y meter bulla.
  Fue en la media cuando el Smith mayor conoció a Mark Cawthra a través de su amigo Colvin Mayers, gracias a que compartían algunos gustos como The Mahavishnu Orchestra, y juntos (sin Colvin) forman un nuevo proyecto musical de cochera y sin nombre, pero con hartas ganas de tocar y suman a sus breves filas a un cabro chico llamado David Philpot, que iba a ensayar con un órgano Korg bajo el brazo. Tim alucinó con el sonido del sintetizador y supo lo que quería en la vida. Como sea, la cosa duró menos que peo en canasto. Aparte Philpot murió joven, pero legó su Korg para la ciencia.
 Después de más de una separación de proyectos liceanos musicales, Tim toca con unos tales Adrian Borland y Bruce Bizland, que años más tarde serían el guitarrista de The Sound y baterista de The Sweet, respectivamente. Pero nada es estable en la vida, menos en la del pequeño Tim.
 Salto al futuro, ¡PAH! 1977. Nuevos viejos amigos se juntan otra vez y necesitan expresarse sus sentimientos musicales de manera física. Hay un vocalista llamado Michael Pugh, un enano de voz indecisa que no sabe si grita bajo o canta, Peter Tagg con una batería superior a la que el rechoncho Jim quiso usar para tocar con su hermano, pero Jim para esas alturas tenía un bajo y quiso mostrar que el también podía, mientras que Tim descolgaba su guitarra y sus manos inquietas y tocaba la guitarra y el sintetizador como creía que sonaría mejor. Aparte había un miembro honorario que, saxofón en mano, solo bailaba como desaforado mientras sostenía en sax sin sacarle una sola nota ¿El resultado? Una banda de ritmo punk con melodías inquietantes y alimentadas con azúcar por toneladas. No por lo dulce, claro está. La guitarra de Smith a ratos es como una pulga saltando en tu cama, burlándose porque no la pillas. Así nace The Filth, pero renace en un segundo concierto bajo el nombre Cardiac Arrest. Dos años más tarde, en 1979, sacan el primer demo (titulado "The Obvious Identity"), cassette que venden en todas sus presentaciones y graban encima de cada cassette disponible para tener stock y nace una leyenda. Se presentan en vivo en unas cuantas tocatas de pubs, sacan singles, van a festivales (al hippísimo Festival gratuito de Stonehenge ni más ni menos) y todo pero Pugh se va y nadie quiere cantar, así que Tim agarra el micrófono y la voz vacilante pasa a ser una seguidilla de exclamaciones chillonas en marcado acento inglés de pendejo que no sabe como cantar. El que bailaba con el sax también se va y el baterista lo acompaña, para formar junto a otros sujetos la banda post-punk new wave The Trudy. No obstante, ahí están sus viejos amigos Colvin Mayers para apoyar en el teclado y Mark Cawthra regresa de su expulsión colegial en York para agarrar las baquetas. Bajo esta nueva formación, y con varios músicos de repuesto y plata para grabar (o la completa disposición del estudio de grabación en que trabajaba Cawthra, donde se metían de colado y grababan cuanto podían) reducen y modifican su nombre a Cardiacs y la leyenda re-renace en forma de fichas y otro cassette de pésima calidad pero alto valor en el mercado de coleccionistas llamado "Toy World", título que refleja la identidad infantiloide de la banda y de cada una de sus presentaciones y suma clásicos neuróticos al futuro repertorio como Nurses Whispering Verses (¿referencia a una línea de "In the sickbay" de Slapp Happy? Imposible no creer que sí) y la primera encarnación de su posterior pieza triunfal Is This The Life? Pero Colvin Mayers tiene otros proyectos, se va con otra banda y su salida también es la puerta de entrada para que Cawthra tome el teclado, Dominic Luckman lo supla en baquetas y se integre de planta el percusionista Tim Quy, que hacía de suplente cuando alguien tenía pega o diarrea. Por separado llega la miembro más importante para mi corazón y para el sonido de la banda, la pequeña, frágil y ligeramente demente Sarah Cutts, que le dio uso al saxofón que nadie tocaba, pero sin dejar el baile de lado. De alguna forma era elemental en los shows.
Hasta acá vamos bien, me daré una pausa y les dejo estos dos cassettes que marcan en inicio de la era con mala calidad sonora, pero muchas ganas. Hay muchas deficiencias, onda canciones con pifias entremedio, que se corta el audio, que se baja el volumen, que suena como si estuvieran tocando en una casa hecha de esponjas, pero puta, alguien rescató dos demos posiblemente grabados encima de algún cassette de Elton John.

1979- The Obvious Identity
1981- Toy World


Las giras siguen, son un grupo joven pero van creciendo como bola de nieve, tanto en miembros como en fanáticos, y la banda sigue siendo tanto o más raras. Sus presentaciones eran espectáculos de catársis pura, de niños en cuerpos de adultos usando ropas elegantes pero mal, maquillandose para verse teatrales pero en verdad se echaban el kilo de crema blanca en la cara y medio kilo de rouge rojo en los cachetes para darle color. Según los Smiths no era para causar shock, era porque creían que así se veian presentables. Para que entiendan, eran una weá así, con el uniforme diferente.
Puta que belleza.
Llega el año 1983 y Tim conoce al tecladista de una banda chica desconocida y queda cautivado por los sonidos que le saca al sintetizador. Le pide que se una y así entra William D. Drake, pianista con un entrenamiento musical formal y tecladista fantastique. Tim Smith es la cabeza detrás de cada sonido raro por canción y Drake no duda en bancarse cada desafío que le impongan a sus dedos. Ese mismo año la familia Smith crece cuando Sarah deja el apellido Cutts al casarse con Tim. Por lo bajo también empieza a tejerse la mitología que unifica la leyenda de la banda: nacen los entes oscuros The Consultant y Miss Swift, cabezas de The Alphabet Business Concern y el manicomio/orfanato/centro de rehabilitación donde se encargan de satisfacer las necesidades administrativas y psicológicas de la banda. Saliendo y entrando personal, todo bajo la mirada fría, demoníaca y tanto elegante como insultante de The Consultant, comenzó la grabación de un nuevo cassette con el nombre de The Seaside. Es aquí donde siento que comienza el Cardiacs visceral, el que comienza a alienar a todo quien ose poner atención a ese ruido de fondo de interpretó como un grupo de cabros chicos jugando a tocar en una banda sin saber hacerlo. The Seaside es un tapete abierto que antes guardaba música infantil, ska, punk, electrónica experimental, pop sesentero y muchas anfetaminas y que, al abrirse, dejó todo eso mezclado en una masa informe pero apreciable, en algo nuevo y que te dan ganas de comprar. Claro, hablando desde el punto de vista de quien gusta de lo que acaba de escuchar, que es el punto que usaré en todo el post, no webeen. Aparte, la calidad subió un poco y se distingue lo que canta Tim, por ende se pueden inferir los tópicos que tocan sus canciones y, no sé, no es que sean canciones existencialistas a lo Peter Hammill, pero suelen tocar ciertos temas comunes de forma muy enrevesada, como la vida en los suburbios, la nostalgia por la niñez, la televisión, la felicidad y, como no, la hiperventilación. Desde el lado musical, se nota el cambio que trajo la llegada de Bill Drake y de Sarah Smith, pues uno trajo su talento para el teclado para sumarle la psicodelia y el desplante de mil colores del rock progresivo mientras que Sarita pone un poco la vibra medio ska y le quita hierro a sonido de por si ya casi cómicos. Cómicos porque son tan dispares que yo cacho que muchos no supieron si tomarse todo lo que escuchan en serio o los estaban webeando. Mención honrosa a Quy en las percusiones de R.E.S., una pieza esquizofrénica de tomo y lomo. Como la mayoría en realidad. Hay tantas canciones buenas que es difícil señalar una, porque desde la explosión de timbres de Jibber and Twitch hasta el estallido de tiempos (más ese solo intencionalmente [y quizás satíricamente] mal hecho de guitarra) de To Go Off and Things la sobredosis de acción no para.
Para complementar esta pieza de arte tanto experimental como de collage sui generis, Cardiacs también preparó un video llamado Seaside Treats que venía en un pack del cassette, un VHS con el corto y unas galletitas, si mal no recuerdo. La peli va entre comedia alternativa, documental del Alphabet Business Concern y videos musicales, donde se ve como funciona esta agencia o lo que sea y como The Consultant odia a Drake con todo su ser. En este link pueden ver la versión completa y en este otro una con audio mejorado hecha por un fan, pero sin las secciones actuadas.

1984- The Seaside

 Dado el éxito que va ganando la banda en el circuito under inglés y entre bandas de renombre, el grupo Marillion, motivados por su vocalista, decide unirles como teloneros para su gira de dos meses el 84. Que mejor para una banda relativamente desconocida abrir para un grupo de neo prog tan importante como Marillion po, quien no querría que lo que empezó como banda de niños tocando en un garage llegue a abrir en grandes escenarios para una banda famosa. La intención era buena, pero los fanáticos de Marillion, siendo ciegos y aweonaos como todo fanático acérrimo de algo, abuchearon y apedrearon a la banda en más de una ocasión. A pesar de todo eso, les sirvió de publicidad.
  Pasan los años, siguen tocando, llegan y se van otros miembros, Tim y Sarah Smith más William D. Drake graban un disco por separado en un proyecto aparte (disco que tuve en mp3 hace unos años y borré de puro aweonao) y en 1986 graban un mini disco de solo 5 temas y 18 minutos de duración de nombre Big Ship, que también tuve, en asquerosa calidad, y no lo busco ni resubo porque tengo algo mejor. Aguaitense hasta los 90. En noticias más controversiales, aprovechando el reconocimiento, sea bueno o malo, que van teniendo con el público el manager de la banda le dice a la prensa que Tim Smith y Sarah mantienen una relación incestuosa porque SON HERMANOS. Así es, The White Stripes no hicieron nada nuevo. La prensa lo compra, ninguno de los dos lo desmiente, la gente vomita, la Reina se caga en su trono y ka-chín, insta-fama. Después llega la mamá de Tim y Jim para aclarar que ambos duermen en la misma cama porque están casados, ella solo tiene dos hijos y jódanse todos, pero la fama o infamia ya está.
Pasan más años, la crítica recibe con cautela, cariño y algo de odio el mini disco y los Cardiacs ya tienen material nuevo, o casi nuevo, para un disco más contundente. Así es como con mucho amor, talento y dinero nace el primer trabajo de buena calidad y para muchos el primer disco oficial: A Little Man and A House and The Whole World Window.
 Cardiacs había vuelto a grabar Is This The Life?, una de sus primeras canciones, con mejor calidad más el sax de Sarah y lo lanzan como single, acompañado de un video musical que tuvo alta rotación en la televisión británica. Es fácil de comprender, pues la canción bien podría ser de The Cure y si no tuviera la voz de Tim y el solo de sax nadie lo notaría. Una batería muy post-punk, letras crípticas pero medias existenciales y un video tan raro como cautivante sirvieron como gancho para el éxito. No obstante, la crítica "especializada" lo recibió como el hoyo. Supongo que terminaron de escuchar el single y pusieron el disco y se largaron a llorar porque no entendieron nada.
  A Little Man... continua con la tradición que inició The Seaside en mezclar muchos estilos por canción, pero ahora sigue una suerte de línea conceptual musical. Aparte del obvio ska punk que suena a ratos (sobre todo en la bipolar In a City Lining) hay mucho de música militar (percusiones tan rimbombantes casi wagnerianas más el trompetas llamando a la carga), un sintetizador que alimenta esa sensación de megalomanía con cuotas de maravilla y grandiosidad, melodías casi medievales como el del quiebre rítmico del tema inicial, que con tanto bombo y pandero parece de feria renacentista más segmentos con cambios de tiempo tan raros que te hacen pensar si Frank Zappa o un joven Captain Beefheart está detrás de la consola. Que temazo "A Little Man and a House", un himno al trabajador promedio que sabe que nada varía gracias a la decepcionante naturaleza humana, con guitarra en ácido de por medio.
 Si me pusiera a hacer menciones honrrosa o analizar cada tema no terminaría nunca, pero puta que me gustan porque tienen de todo, como el intermedio de The Breakfast Line, con un canto entre militar y futbolístico más una mezcolanza de ruidos que termina con sintetizadores imitando un cuarteto de cuerdas tocando música clásica y olvidándolo para tocar rock sinfónico. O la canción de ronda-marcha militar de Victory Egg, que justamente es una suerte de canto satírico sobre la vida en el ejército y el sacrificio inútil de vidas a manos de generales. También hay un remake de R.E.S con mejor calidad, pero aún así prefiero la versión del Seaside, que tiene lo justo y necesario.
 Es con la canción final que no entiendo que weá tienen los críticos en la cabeza. The Whole World Window es una pieza tan hermosa, tan delicada y aún así tan fuerte por dentro que se nota que fue hecha para cerrar un disco con todas las pompas y circunstancias que merece. Bronces a la banda de guerra, un sintetizador atmósferico nostálgico, un sax melancólico y Tim Smith susurrando una canción extraña, pero cargada de confusión y recuerdos de infancia, más cuestionamientos sobre que es la felicidad y por qué estar feliz. Todo termina en una parafernalia de gritos e instrumentos, llantos de guagua, conversaciones y un final tan épico que te dan ganas de reventarte los tímpanos escuchándolo. Tranquilo, es el efecto natural y de aquí en adelante te pasará mucho. Que cierre... que disco. Es la encarnación de todos los excesos que destruyeron al rock progresivo y a su vez la salvación de un género tan propenso a estancarse como es el rock.

1988-A Little Man and A House and The Whole World Window
 Para estas alturas los fanáticos de Cardiacs ya estaban cagados de la risa. Sus presentaciones habían pasado a otro nivel: ahora con todo el tema de la mitología del ABC de fondo, subían al escenario ataviados con uniformes rotos de ascensoristas, Sarah con un vestido elegante pero hecho mierda y el mismo maquillaje grotesco de antes, sudorosos y con un Tim cada vez más propenso a putear al público y a sacarle la cresta a Jim, sea en contra o a petición del público. Gracias eternas a las almas nobles que grabaron varios de sus shows y para demostrarnos lo que es ofrecer un espectáculo, entregar tanto energía como insultos a tus fanáticos y mucha, pero mucha sensación de unidad en una masa de desquiciados, inadaptados y freaks varios. Retomando lo de los shows, la rutina era la mencionada, más introducciones y finales protagonizados por The Consultant y Miss Swift, que entraban a celebrar otra exitosa presentación champaña en mano, con challa y globos, mientras Tim tira puteadas y combos en un arranque de niño malcriado. No cuesta entender por que alguien puede extrañar una weá así.
 Un año después del A Little Man... Cardiacs estrena On Land and in the Sea, otro hijo digno de su padre pero que apela menos a los sentimientos que su precedesor y más al sonido maniatico que debe tener Cardiacs para ser Cardiacs. Para muchos es el álbum definitivo de la banda, pero me costó un poco digerirlo, tenía el sabor dulce del anterior aún en la lengua de mi caracol auditivo. Éste en cambio es abrasivo y dulce a la vez, como esas gomitas loops o coca-cola con metanfetaminas. Parte arrancando de los pacos, nace con una batería fuerte y teclados paranoicos y circenses en Two Bites of Cherry, que también tiene un poco de eso de percusión medieval entre medio, y continua con puras joyas. The Leader of the Starry Skies, por ejemplo, con un pegadizo teclado que acompaña al sax chillón de Sarita en un canto a un hombre bala que sueña por conquistar los aires. Esta weá nunca para; I Hold My Love in My Arms tiene la letra y la intención de ser una canción romántica, pero en vez de eso Tim la grita y escupe como si estuviera leyendo una carta de amor con kilotones de sarcasmo acumulado y se descarga pasando a The Duck and Roger The Horse, un cuento surrealista y acelerado sobre un pato y Roger, el caballo, y que junto a Fast Robert te dejan pensando que quizás la etiqueta Pronk si debiese existir. Uno creería que tal explosión de impulsos motores y cambios de tiempo repentinos no está hecho para tocarse en vivo, pero ¡ERRORRRRR!, es una pieza favorita de conciertos, junto a gran parte del disco, que en si demanda mucha energía sobrehumana y memoria motora, que se nota que todos tienen bien desarrollada porque les sale a cagar de bacán. Este disco fue hecho para medirse a si mismos y le ganan a su propio trabajo. Cuando tocaban Arnald en vivo si me dejan con gusto a poco, porque nunca he visto una presentación en que toquen los bronces como bronces o al menos como sintetizador, que es como debiese ser porque es el alma de esta pieza megalomaníaca, con guiños líricos al poeta Irlandés George Darley y a la guerra per se.
  No hay desperdicio en este disco. Hasta las canciones más cortas tienen algo que te agarra. Yo cacho que esa fascinación que tienen con la infancia y la inocencia (y la pérdida de esta) puede llegar a tocar fibras sensibles dentro de uno, incluso sin saber que weá dice, cosa que pasa hasta si lees las letras. Aparte tengo una historia personal con varias de estas canciones: el año pasado tuve mi primer viaje en ácido y la mayor parte del repertorio musical que me acompañó en el viaje más feliz en bicicleta era puro Cardiacs. Tuve un arranque de manía y alegría tan power que sentía el sol en mi cara y una orquesta infinita tocando a mi alrededor, dándome fuerza para pedalear sin manos mientras hacía saludos nazis a viejos cuicos e insultaba a zorrones y flaites en la entrada de una disco. El mejor día de mi vida.
 Qué sonido el de Mare's Nest, ese canto a la alienación social en la ciudad, consumidos por la televisión para alejarnos de un mundo que sale mejor mirar por la pantalla con una sensación de falsa seguridad. Quizá la canción satírica más fácil de captar y ligeramente más directa.
 The Everso Closely Guarded Line es otro fan favorite, pero a mi en realidad no me gusta tanto. No la encuentro tan final épico como otros dicen, pero bien por ellos y bien por mí, fue un buen disco y terminé satisfecho y cargado de energía... o descargado, cuando me ayuda a liberar mi hiperactividad retenida. ¿Querían gatorade para recuperarse? Las pelotas, escuchen esta weá.

1989- On Land and In The Sea

El sticker sobre la cara de Jim es porque todos lo odian
 Otra vez cambios en los integrantes. Esta vez Sarah Smith, en parte rostro visible de la identidad del sonido Cardiacs, se divorcia de Tim, sale del grupo y retoma su vida de civil, para varios años más tarde enseñar pintura batik a niños en algún lugar de Inglaterra. Bien por ella, pero que pena. Poco después Tim Quy también se viró, pero no sin antes aparecer en la única presentación oficial grabada para la venta titulada All That Glitters Is A Marenest en cd y Marenest en VSH, que hace poco reeditaron en DVD y que también contó con la reaparición momentánea de Sarah Smith retomando su saxofón y sus bailes de derviche. Ahora que no habían bronces estaba la opción de meter a un reemplazo, pero entró el guitarrista Bic Hayes para desechar la idea de meter otro sax y para confundir al ABC, que pensó haber contratado a una mujer. Mientras la banda tocaba sus clásicos y nuevas piezas de resistance en vivo, salió harto material remasterizado a la venta, como Archive Cardiacs (que juraba que tenía en alguna parte, pero no) y la re-edición de Big Ship más varios temas y singles nunca antes lanzados en algún álbum, en el disco "Songs for Big Ships and Irons".
 Para ser un compilado, pasa piola como disco de estudio. Muy buena calidad de remasterizado y una suerte de coherencia sonora (lo más que se les puede pedir, al menos) me hicieron pensar por harto tiempo que era disco de estudio. Hay mucho que amar aquí, empezando desde la primera nota en teclado de Big Ship, una maravillosa canción sobre una visita al dentista alimentada por bronces de sintetizador, que si bien no suenan como los reales le dan un toque épico y cómico a una canción que de por si es medio ridícula, pero puta que te sube los ánimos. Si bien comienza como una canción muy pop en onda ultraarreglada de Pet Sounds con menos instrumentos, de pronto cambia sus aires mientras "the tool forever falling down..." pasa a un canto de mil voces que podría ilustrar al tipo saliendo del dentista bajo un estado alucinatorio de anestesia, viendo todo el circo humano en un magnánimo esplendor. Nada que envidiarles, Moody Blues. Entonces viene la hora de hacerse cagar con Tarred and Feathered, que también promocionaron con un video que refleja toda la onda de sus shows en vivo y a la vez despliega una fusión que podría describirse como un Oingo Boingo que termina tocando algún tema popero de The Beatles. Burn Your House Down es un montón de psicopatía junta, en un pack de posible noise con punk ska. Como una inyección de adrenalina al corazón propinada por John Travolta en película de Tarantino.
 Stonage Dinosaur y Blind In Safety and Leafy in Love son las únicas piezas más suaves del disco, la primera siendo una suerte de canto al horror o ennui de la adultez y la segunda alguna weá bizarra de amor y suicidio con un buen piano. Importante señalar que esta belleza de Stonage Dinosaur fue covereada por Steve Wilson en un disco tributo y en solidaridad de Tim Smith después de sus ataques cardíacos. Everything is Easy está como dentro de las "positivas", con bronces sintetizados que te levantan el ánimo y te impiden saltar del 30avo piso, igual que el toque épico de All Spectacular, con un coro de varias voces tan propio de la banda.
 A un tema de terminar el disco llega Loosefish Scapegrace, una canción con un título tan absurdo e ínfulas instrumentales y vocales tan ridículamente altisonantes que te pasa de largo otro mensaje sobre la estupidez de la vida militar, de obedecer órdenes, de creer que darás la vida por tu patria cuando veinte años después tu cadáver podría darse cuenta que dio la vida por un hato de malagradecidos, ignorando la idiotez de matar en nombre de una abstracción política. Yyyy cierra con All his Geese Are Swans!, una de pocas, casi ninguna, piezas instrumentales de Cardiacs.
1991- Songs for Big Ships and Irons

  La mala cuea nunca termina para Cardiacs. Obviemos la mala crítica, eso no cuenta, ¿pero que se te vaya gente a cada rato? En una pega suele ser mala administración, en las bandas hay veces en que es por seguir sueños propios. Son los 90, Cardiacs ha sobrevivido al oprobio de muchas revistas de música y críticos snobs, pero duele cuando un hijo pródigo se va. Ahora es William D. Drake quien se va del Gran Barco y quedan solo Tim, Jim, Dominic Luckman y el novato Chris Hayes, que también se retira una vez teminadas las giras. A Hayes lo reemplaza Jon Poole, pero al talento digital de Drake nadie lo podría reemplazar y nadie lo hace. El sonido Cardiacs cambia nuevamente al quedar dos guitarristas, un bajista y un baterista.
 Aún contra toda adversidad, The Alphabet Business Concern movió algunos hilos, golpeó a algunos en su camino y aceptó las visitas repentinas de Sarah ex-Smith a los estudios para ayudar a dar a luz a otro disco que ayudara a demostrar que Cardiacs es amor, Cardiacs es vida; una fuerza imparable impulsada por lo épico, la megapotencia y la creatividad dispersa y mutagénica.
 Desprovistos de las máscaras singulares de un teclado virtuoso y un saxofón chillón, Cardiacs estaba reducido (y amplificado a su vez) a estado primigenio: fuerzas conducidas a través de los elementos fundamentales del rock y expresadas en todo su poder crudo. Se acabaron las megabandas imaginarias detrás de cada bronce y los coros de estadio lleno... o eso parecería. Algo de eso nunca se va, le nace a la banda. Entonces llega Heaven Born and Ever Bright para ver que sale.
 El disco tuvo la mala cuea de ser distribuidos por un sello que, poco después de lanzado el disco, fue a la quiebra y no se volvió a reimprimir, provocando bajas ventas y altos precios para los coleccionistas. No obstante, el proceso de grabación y el disco en sí son uno de los mejores recuerdos de Tim Smith.
 La cosa es ¿como sonarán ahora que no hay sax ni órgano? Huehuehue. El poder de la amistad, flaco. William y Sarah ya no tocaban en vivo, tenían vidas propias, pero aportaron en algunos temas para no alienarnos con el nuevo sonido. Las transiciones no deben ser violentas para no espantar a tus receptores. ¿Y la onda? ¿El sonido? ¿La vibra de estos tres discos antes posteados? Esperen unos cinco segundos con el volumen alto en el primer tema, The Alphabet Business Concern (Home of Fadeless Splendor), y afirmense los pantalones ante el himno en honor y a la gloria de la compañía que maneja los hilos de Cardiacs, algo que ya se envidiaría un país nuevo en busca de himno nacional. Cuanta fuerza, cuanta gallardía, cuantas loas a la empresa donde The Consultant cada vez se veía menos y Miss Swift brillaba por su ausencia. Sentimiento de asombro ante lo magnífico que también te provoca March, una canción de un ritmo pulsátil bastante simple que deriva en coros masculinos a viva voz y que te incita a jugar algo de estrategia y hacer marchar a tus tropas. Ya es con She's Hiding Behind The Shed que se ve que la banda ya suena más fuerte para llenar el vacío cada vez menos extrañable de dos personalidades bien reconocibles, donde el teclado suena pero no es fundamental, a diferencia de Anything I Can Eat, donde le da una vibra power pop a un tema tan rápido que si lo tocai en un tiempo de pop radial te duraría como 20 minutos, digo yo; en la misma línea que canciones como Goodbye Grace, Core y Helen and Heaven. Algo del pasado quizá podría encontrarse en For Good and All, que tiene algo de la energía cruda de este disco mezclado con coros del A Little Man y tiempos en la onda On Land And In The Sea.
 Antes de cerrar suena Days is Gone y de alguna forma nos despide de Bill Drake, que no deslumbró tanto en este disco pero te maravilla en esta canción, onda para decirnos "igual la banda puede ser buena sin nosotros, les traigo una última pero no se acostrumbren". Lo otro destacable es el solo de Tim, que no se ha mandado muchos en su carrera, pero cuando los hace son una weá super rara e indigeribles para los fanáticos de Petrucci o Malmsteen. Y ya cerrando el disco llega Snakes-A-Sleeping, con un sonido más de banda de rock que busca sonar así en un estadio, como Styx sin la dependencia electrónica o Boston sin la de la guitarra y el órgano.
 En si Heaven Born no es un distanciamiento de lo que buscan demostrar Cardiacs, pero es tanto más directo que los anteriores, un poco más centrado en sonar fuerte que en desplegar todo el armamento de instrumentos. Bueno, que no eran tantos tampoco y los invitados no buscaron tomarse cada tema que tocaron. En ese sentido está muy bien distribuido, pero quienes alucinaron con los otros dos quedarán medios cortos y sentirán sus espíritus vacíos.

1991- Heaven Born and Ever Bright

 Entonces pasan 4 años y no hay nada. O nada si excluimos que Dominic Luckman se va después de un último concierto en el 93 y su puesto lo ocupa Bob Leith, pero aún así nada. Solo cuatro conciertos en algunas partes. ¿Que weá pasó? ¿Será Tim en la vida real un avatar de la neurosis que golpea a su hermano cuando está cerca y de paso maltrata a sus compañeros? Nah, era su papel. Se notó cuando la banda tomó la última curva en el disco anterior y hasta cambió de uniformes. Tim pasó de ser ese niñombre agresivo y con pataletas a un viejo gruñón. Todo era un papel... menos su voz aguda que parece falseto, pero que nunca fue falseto. Él habla así, de hecho. Y digo habla, no canta. Digo, canta como habla, prácticamente.
 Llega 1995 y, según cuenta la leyenda, el Alphabet Business Concern le levantó el castigo a la banda y los dejó grabar disco nuevo. Otra vez siguen como cuarteto, pero esta vez están dispuestos a liberar su disco, a despertar al dragón, a digievolucionar, a ir a todo gash y había harto que hacer, pues Tim había escrito harto material en ese lapsus de cuatro años. ¿Que hacer con todo eso? ¿Grabar algo y dejar el resto pa después como las nenas? Meh, grabarlo todo y sacarlo todo. Doble disco, toma. Y así fue concebido Sing To God, partes 1 y 2.
  El título hace pensar a muchos que este es el disco religioso de los Cardiacos, pero nein, ninguna referencia directa al señol, ninguna alabanza a dios. Pero considerando el grosor del contenido, la calidad del material y la importancia que tiene dentro de la discografía después de un relativamente largo hiato bien podría ser una pieza seudoreligiosa de los creyentes de Cardiacs y seguidores de Tim Smith. Aparte Eden in The Air abre el disco con los tintineos de estas campanitas que suenan con el viento y el corito de "EEEEEDEEEEEEEEEEN", así quien no se confunde, pero bastan dos minutos para darse cuenta que hay una fuerza demoníaca detrás de las composiciones, que decidió ponerle coca con cafeína molida y ají en los ritmos y olvidó darle el diazepam a las melodías, que vuelan sueltas por todas partes, de pronto te agarran, te elevan por los aires y sueltan algún extraño químico que te deja con una sensación de comunión aún estando en completa soledad. Nunca estarás solo con un disco de Cardiacs, es parte de los mandamientos.
 Uye, pero tengo mieditu, ¿donde está el Cardiacs que parecía cantar rondas o canciones cochinas de cabros chicos? Dog Like Sparky llega para decirte que no hay Cardiacs sin ese estilo, onda como tener talento pa la música y meterle instrumentos a temazos infantiles como "Batman, se tira un peo y se desarma" o "Las chicas de mi barrio ya no van a la piscina porque saben que yo tengo la pichula submarina". Clásicos. Otra cosa, el piano está a cargo del también guitarrista Jon Poole y no se queda chico antes el talento imparable de William D. Drake. Es más, Poole ayudó harto (junto con el batero "Babba" Leith) en la composición del disco y si mal no recuerdo el solo de la alocada, popera, sinfónica y zappástica Fiery Gun Hand es suyo.
 Hasta el momento se habrán dado cuenta de algo: las canciones suenan super brutales, pero escondidas bajo una capa de almíbar que te dan la voz de Tim, el teclado y los coros femeninos. No obstante la duración y la estructura, aunque desarmada y caótica, es de canciones pop. Weón, si podí hacer eso con un género hecho para venderse por la radio en la forma de una píldora de 3 o 4 minutos donde debes expresar una idea plana que enganche con el público... no sé, eso es de revolucionarios. Digo, The Residents hace años también jugó con las estructuras basales del pop con The Commercial Album, pero fue un trabajo muy experimental y no accesible para masas. Aquí Cardiacs te lo dejan a mano, con composiciones complejas pero en un formato digerible, como una pastilla de fideos con carne molida. Pero como a muchos les es difícil tragarse algo así entonces sacaron Bellyeye, que debe ser lo más directamente popero en años, junto con Manhoo y lanzaron ambos como singles. Buena y rara táctica viniendo de ellos. Fairy Mary Mag también es bonita en nivel radial... muy ruidosa quizás, pero tiene harto de ese pop rimbomante y malo de los 90 y yo cacho que nadie la pasaría en un especial del día de los enamorados. Wireless cierra el primer disco y con un sonido que parece venir de los parques de diversiones de nuestra niñez, con un piano un poco más calmado y colorido, nos deja con música para desbloquear recuerdos bajo un mantra constante de una organeta o algo así y tijeras cortando el pasto.
  Lado dos. Dirty Boy. ¿Qué hacer ante esa canción? Qué hacer más que postrarse ante la gloria, el poder de una banda y la fuerza incontenible que arremete desde un extraño sistema de bocinas e ímanes de un audífono o parlante? Un riff poderoso, más poderoso que Luksic, simple y propio del rock garage de los sesenta asalta los sentidos hasta que las múltiples (daría igual si fueran infinitas) capas de guitarras y coros te noquean. La primera vez que la escuché me pregunté si habría vida más allá de esto, si lo que lo precedió era digno de ser considerado existencia. Mierda, que fuerza, que cántico religioso, militar,  ritualista. Da pena que las perillas de volumen sean limitadas. ¿Pero sobre que versan los coros femeninos y la voz aguda de Tim? Podrían estar hablando de cualquier mierda y no quitarían lo épico. De hecho, lo poco que se puede interpretar es que un niño baja al baño a toquetearse ahí abajo. Sip, ocho minutos de un himno universal sobre la paja. ¿Pero es eso malo? Ya estoy de rodillas, el sonido no me deja levantarme. No hasta que el sostenuto coral de las minas sigue por tres minutos para terminar un tour de force capaz de destruir imperios, de haber desalojado completa la guarida de David Koresh antes de que se quemaran vivos, de haber sacado a Skinner y Edna de la toma del colegio sin que Bart pidiera que quitaran la música. He visto eso en vivo (aguante Yotube) y la nota sostenida de las minas es real, creo que se van turnando para hacerla más larga. Ahora entiendo por qué no hay tantas bandas tributo buenas de Cardiacs.
 Odd Even es otra pieza pop en el lado B, que también salió como single y ayudó en parte a la alta aceptación que tuvo Sing To God en la crítica musical en comparación con todo lo que habían hecho hasta entonces. Bell Stinks y Bell Stinks son la otra cara, una weá enferma compuesta quizá por un grupo selecto de pacientes psiquíatricos del ABC que estuvieron analizando la composición química hardcore del Heaven Born and Ever Bright. Hablando de hardcore, Angleworm Angel está para hacer pico barreras musicales e ir y venir entre algo que podría ser musicalmente noise rock o grindcore con el pop barroco y la psicodelia a la que ya nos tienen acostumbrados; también existe para acompañarte cuando tengas una crisis psicótica. Agradezco no haberla tenido en mi pendrive cuando fue lo de la bici y el LSD.
Poco antes de terminar viene una reliquia de tiempos idos presentada con mejor pinta: Nurses Whispering Verses, con arreglos mínimos pero calidad superior a la del Toy World. Más ruidosa quizás, y con una extraña modulación de voz, onda para ayudarla a sobrevivir en un mundo en que sus creadores se volvieron (más) locos y a un disco que destacó por su alta calidad de ejecución y de composición. Charcha igual que hayan tenido que esperar poco más de una década por tener la "aceptación" de los medios, que si bien no fue mucha tampoco le importó tanto a la banda, que se debía a su fiel fanaticada y a darse gustos constantemente desafiando cánones y los principios mismos de la estética.

1996- Sing to God parte 1 y parte 2

La vida sigue, las giras también, algunas veces acompañando a Chumbawamba, otras a Blur (bluargh), varias otras solos, hasta que poco a poco empezó a saberse menos de ellos. Dos años de nada, otra vez.
Pero Tim y el Alphabet Business Concern trabajaban en secreto en el sótano del "Hogar del esplendor imborrable". Se acaba el milenio, llega 1999 y Cardiacs no ha perdido ningún miembro, así que junto a esta nueva agrupación ya clásica lanzan Guns, el que hasta la fecha es su último trabajo. Bastaba con sacar algunas frases de algunos libros olvidados, de un clásico del cine de suspenso, de uno que otro poema y de una pésima guía de conversación del siglo XIX para hacer las letras y dejar suelto el id para la música.
 En todas estas décadas Tim aseguraba, completamente convencido, que su trabajo era pop, que sus uniformes estaban bien y que su maquillaje era mesurado, pero con este disco pareciera haber alcanzado lo que quería mostrar. Guns es el álbum más centrado y directo de su discografía, dejando atrás las explosiones de peta zeta de esos pasajes de punk harcore, grindcore, noise, death metal y rock psicodélico. Desde la tensión de Spell With a Shell, una pieza medio grunge, medio psicodélica, medio new-wave y medio nada más por que ya no sería mitad, que los ritmos van variando ligeramente, ya no hay como cinco o seis canciones dentro de una. Igual There's a Good Cud podría haber tenido su cabida como b-side de algún single del disco anterior, pues es un regreso o quizá la marca de identidad del sonido desaforado de la banda, que ni en el disco más accesible y lento se pierde. Aún con toda la calma que reina en Guns, hay sorpresas agradables como Wind and Rains is Cold, que se construye en un ritmo de reggae y trae los clásicos coros dulzones femeninos aderezados con órganos. También están los coros mastodonticos de la psicodélica y a ratos rocanrolera Cry Wet Smile Dry para hacernos sentir cómodos, junto al amasijo infantil de Clean That Evil Mud Of  Your Soul y su referencia a The Hunter in the Night, que mencioné como la película de suspenso.
 Como en todo disco, hay un clásico que me agarra de las bolas y me enseña lo que es la maravilla de la música. En este caso es Signs, que también salió como single y le achuntaron. Parte como una de las tantas canciones suaves del disco, pero en el coro gana tanto impulso que si este se repitiera más de cinco veces podría convertir tus audífonos o parlantes en sincrotrones y hacerte mierda por dentro, también con líneas sinceras como "Oh my saviour create me to die alone".
 Will Bleed Amen también podría estar más o menos cerca del sonido turbo de sus espíritus pasados, pero ya es muy tarde para darse cuenta pues con este el disco se cierra y de paso cierra los trabajos de estudio de la banda. Son siete minutos de un tropel de caballos e insectos corriendo juntos sin chocar ni pisarse. No sé si me acostumbré, pero el caos en Cardiacs recupera su posición como fuerza creadora más que de destrucción.
 Guns es un disco que podría palidecer ante los otros, pero no obstante tiene todo lo que Cardiacs debe tener cuando se acaba el café. Por eso va el link.

1999- Guns

 La historia siguió. Un último disco no significa que las cosas terminan ahí. Vinieron muchos shows más, siempre exitosos, algo de aprobación de unos pocos medios independientes, lanzaron otros discos más de rarezas (uno buenísimo en que tocan en vivo clásicos ochenteros adaptados a la formación actual) y es más, asegura la leyenda que estaban trabajando en un disco nuevo post-2000 pero un error en la edición borró el material hasta entonces grabado y fue. Kavus Torabi, guitarrista que vino a reemplazar a Pool en el 2004, asegura que algo queda por ahí y que parte de ese material saldría en LSD, el posible disco que habría salido hasta que Tim Smith sufrió el fatídico ataque cardíaco con dos infartos en un concierto de My Bloody Valentine en 2008. Smith pasó mucho tiempo en rehabilitación, hasta que por fin pudo volver a hablar y recuperó gran parte de su memoria. Más o menos como lo que le pasó a Jorge Gonzalez. Hasta ahora Tim se encuentra mejor, estable al menos, tiene ganas de volver a tocar, pero un nuevo disco se ve lejano, pues después del episodio Cardiacs ya pasó a mejor vida y a los anales de la historia musical.

 Y hecho esto pesco mis cosas, les dejo los discos, me voy de vacaciones y ojalá les gusten. Já, pa que andamos con weás, es para pocos, pero los que entren al mundo mágico y viscoso de Cardiacs bienvenidos sean. Que el culto crezca y nuestro orgón alimente los poderes de Tim Smith para que vuelva a la escena amén.

PD: Infórmenme por algún link malo. Tuve problemas con el post (se me borró todo y tuve que hacer magia de caos para recuperarlo todo) y como copié lo que salvé desde el word quedó la media ensalada de códigos.
PD2: El post de cierta banda de metal nacional se fue porque me tenian las weas llenas los trulis pasaos a caca. Son gente que sobra en el mundo y nadie los llamó. Por su culpa la Unión Soviética duró tanto y Hitler ganó democráticamente. Zelotes culiaos.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Estradasphere- Quadropus (2003)



 Que viaje. Pedazo de viaje weón. Estuve en coma por dos meses pero volví y nadie me extrañó. Nah, en realidad me cambié de ciudad y recien ahora tengo internet, pero no tengo tiempo. Trabajo y wea. Pero pasemos a lo importante, retomando el mismo texto que dejé pendiente aquel último día de internet en Coquimbo:

 Ya hemos visto, desperdigados entre varios posts y años, los primeros trabajos de Estradasphere y cada uno dista sonoramente del otro (¿Que? ¿Recien he subido dos??? Mierda, si que estoy flojo). Pasaron It's Understood y Buck Fever, pero entremedio tambien hubo un VHSaurio que salió en DVD el 2005 y un EP que pronto subiré; de hecho ahora debía, pero es que eso de los energúmenos...
 ¿Recuerdan el coctel auditivo estilístico que ofrecía cada disco? I'ts Understood nos mostró una variedad de sonidos que pasaban de occidente a oriente dando diez vueltas al globo, cosa que después Buck Fever repitió en términos de modelo, ya que de repetido nada, suena totalmente fresco y delicioso, con mucho que elegir y degustar. Pero terminenos con esa analogía de sommelier y pasemos a la siguiente habitación, el año 2003. Los cabros de Estradasphere tenían (y tienen, no hay duda de eso) mucho que seguir mostrando y más talento que soltar a este mundo tan charcha, pero sintieron que eso de la fusión über-extrema que hacian ya era un camino muy recorrido, pero tampoco querían dejar de lado tocar todo lo que les servía como influencia; fue entonces como Quadropus fue concebido y la manera Estradasphere de hacer las cosas comenzaría a cambiar. Lo digo sobre todo por los discos que vendrían, no tanto por éste
 En Quadropus la música viene más "ordenada", por decirlo de una manera, ya que muchos temas empiezan con el estilo que partieron, pero no por eso dejan de lado una cuota de mezcolanza vacilona. El disco arranca con el toque gitano-balcánico (casi lo mismo para mis orejas, no se porque) de Mekapsis Yitonisa, que recuerda a ratos a Goran Bregovic o al compositor de Europa sudoriental que les venga más rápido a la mente, claro que con los rasgos demenciales de Estradasphere. El tema en si sirve harto como un nexo entre la locura de los discos anteriores y la virtuosidad directa y enfocada que empezará a mostrar desdeeeee... Dubway, una canción tan movida que uno olvida (o ignora) que lo que escuchamos no son instrumentos. Yep, en toda la canción no suena ningún instrumento, solo beatboxing y voces moduladas que componen un sonido perfecto para manejar por una de esas carreteras postapocalípticas de los comerciales de autos. Speck es una balada hermosísima, con un video dirigido por Chip Yamada, el mismo que dirigió el de The Silent Elk Of Yesterday del Buck Fever pero con una historia más deprimente (al menos en términos mamones, ya que la lucha dispareja del hombre con la naturaleza igual es depre). Después viene el instrumental que me tuvo agarrado del telencéfalo por semanas, gracias a su mezcla de música árabe y funk: King Crab Battle. Si, tal como dije, árabe y funk, con riffs metaleros y una vibra épica, como de película histórica sesentera con Liz Taylor o Charlton Heston., igual que A Car Ride In Idealistic Ethiopia (Part 1) (no, no hay parte 2), claro que con un toque más contemporáneo y menos fuerza. De hecho a ratos me salto A Car Ride porque me da paja. Por el lado más experimental está Hardball, que en parte retoma un poco la mezcolanza que hace a Estradasphere... Estradasphere, junto a una duración por encima del promedio de las otras canciones (13 minutos en un disco con canciones de un máximo de 8). Desde Crystal Blue en adelante no adelanto ningún tema, porque encuentro todos la raja, sobre todo el que ya nombre, que es un surf rock que solo los Beach Boys podían hacer tan pulento; después la cosa se pone pesada con el death Jungle Warfare, con gutural, disonancias y todo, que pega un salto a algo más metal alternativo como Bodyslam, casi un tributo metal a la lucha libre televisada y que me extraña que nadie lo haya usado. Para terminar, las cosas se enfrían y ponen nostalgicas con At Least We'd Have Today, otro tema medio Beach Boys pero más cercano a la época del Pet Sounds, esa era en que murió el surf y nacieron los dramas sentimentales (y de equipo), las atmósferas sonoras super barrocas y armonías vocales idem. A los tantos minutos el tema termina, y si se dan cuenta quedan varios minutos sobrando... de hecho no es así, dejen que pase el tiempo y la canción vuelve solo con un órgano y la voz de Tim Smolens, para irse  y volver otra vez diciendo que olvidó la letra y tiene que ir a comprar pilas a Circuit City. Sin humor no hay fusión, perrines.

Cuento corto, bájenlo.

Pero antessss....


lunes, 29 de agosto de 2011

Estradasphere- It's Understood (2000)



Ya mierda, volví de Antofapasta como hace casi un mes pero la flojera, el estudio y el internet en general me mantuvieron alejado de mi querido y casi olvidado blog. "¿Estudio?" dirá alguna persona imaginaria que pueda haber leído los posts anteriores y deducido que ya soy un "profesional" con título y todo. "Si, estudio" diría yo a esa persona inexistente, pues daré la PSU y enfrentaré a mi destino y a mi nulo conocimiento en matemáticas. Por eso necesito estudiar todas las webás que me enseñaron en la media hace 5 años y que esperé no volver a ver hasta que renaciera. En fin, me aleje del blog en el mejor momento para escribir, cuando en Antofa tenía pensamientos y música que subir por montones, con artículos narrados por una voz parecida a la de Hunter S. Thompson. Pero llegué y me olvidé de todo, excepto deeeeeeee... [inserte nube de pensamiento o recuerdo]
¿Recuerdan que hace más de un año subí Buck Fever, el segundo disco de Estradasphere? ¿No? Bien, porque yo tampoco lo recordaba, pero en un ataque de nostalgia vi el post y me dije... dah, en verdad lo recordé porque lo acabo de escuchar. Ahora continuemos con el ciclo de Estradasphere, que de seguro olvidaré y lo reemplazaré por el ciclo de música de terror o por alguno de soundtracks.
Estradasphere es un grupo que nació grande, quizá muy grande para los escenarios "importantes" y el gusto de la masa, y siguió una vida prolífica aunque corta. Quizá muy corta. Muy muy corta. Pero las bandas y artistas que de ahí salieron continuaron (y continuan) el colorido legado polirrítmico, quizá sin la esquizofrenia de los tiempos idos, pero la magia sigue ahi [inserte arcoiris y ojos brillantes].
It's Understood es su primer disco, para el que no sabe y el que no recuerda, que grabaron los cabros Jason Schimmel y Tim Smolens después de que entraron a la U de California, Santa Cruz, y conocieron al resto de la banda, todos (según parece) fanáticos de la música avant-garde de los clásicos Zappa, Zorn y los cabros de Mr. Bungle. De hecho, todos los que recomiendan Estradasphere lo hacen con Mr. Bungle como carta de presentación, onda "¿te gusta MB? ¡entonces esta wea te va a encantar!" o "Nooo weon, si es lo mismo que Mr. Bungle, shuper loco"; si bien alguna vez lo presenté así ahora pienso que Mr. Bungle no es comparable con Estradasphere al 100% ni al 90. Ambos grupos me gustan mas que la cresta, pero no por eso no puedo decir que Estradasphere no suena ni remotamente a Mr. Bungle ¿por qué? Por la simple razón de que la banda de Patton, siendo la locura psicopática que es, aún suena con cierta organización en comparación con, al menos, el primer disco de Estradasphere. Ni siquiera el tour de force de Disco Volante, el mayor logro del arte musical, tiene tanta riqueza de estilos (perdoname San Disco Volante, pero cuando a challenger appears A CHALLENGER APPEARS); aunque por otra parte Estradasphere tiene otro tipo de fusión musical, no tannnnn... melcochado, por darle un nombre. Es decir, no es lo mismo Hunger Strike de este álbum que Desert Search for the Techno Allah, por ejemplo. Uno es una mezcla de estilos en un solo tema y el otro una mezcla de estilos en el mismo segundo. No soy músico ni estudie música, con cuea tenía 4 en este ramo, por eso se me hace difícil describir esto, pero la intención está y por lo general la gente entiende lo que trato de decir despues de balbucear el concepto.

Arriba nombré a "Hunger Strike", el tema que abre el disco y sirve como tarjeta de presentación para la banda, mostrando todo lo que sus músicos pueden hacer con sus instrumentos (y los del vecino) y con los estilos que conocen. Jazz, música gitana, música árabe, algun tipo de metal que podría ser thrash o heavy y rock progresivo desfilan por 19 minutos, pasando a un instrumental corto con sonidos en 8 bits tomados del Mario de NES, con música ad-hoc de ellos. "The Transformation" es uno de los pocos temas que tiene a alguien en voces y no dura ni 2 segundos, pero mezcla los estilos ya conocidos con funk, soul instrumental y un solo de batería pateador de culos, que pasa a "Dance of Tosho and Slavi", uno más rápido y combinado que los anteriores, con un violín que atrapa al primer segundo. Uno de mis favoritos es "The Trials and Tribulations of Parking on Your Front Lawn", que empieza siendo bluegrass hasta que un bajo profundo abre paso a un intermedio casi death metal que vuelve al bluegrass, alimentado por un banjo estilo Deliverance, esa película en que unos gringos de pantano violan y/o matan a otros gringos de ciudad. No la vi, conozco la escena "dueling banjos" y esa en que violan al gordo, pero no se molesten en recomendarla que ya la tengo en mi lista de espera. (Me corrijo, es mandolina, no banjo. Lo borraría pero da igual).
A la mitad del disco aparecen 4 temas cuyos títulos parecerían estar conectados para el ojo avizor. Según vi es porque esas cuatro piezas forman parte de una suite llamada "The Princes of Xibalba", como referencia a la visión mitologica maya del inframundo y de como Hunahpú e Ixbalanqué viajaron al Xibalbá para pelear contra los señores oscuros o como era que se llamaban. Me hubiese gustado oír ahí sonidos más propios de la centroamérica precolombina más que música romaní, pero que se le va a hacer.
"Spreading the Disease" suena como metal más new age, porque lo que habla el tipo ahí es algo como yoga o algún ejercicio hippie con dejos de indirecta sexual, o quizá yo lo veo así pero no faltará el que me acompaña en la idea. También puede que esté ligado con el final del disco, especificamente el final de la canción D(b) Hell, donde alguien abuchea al grupo, les grita y despues los felicita y saluda al público que trata de mierda. Ese loco es Monoman, un "superhéroe" que salía junto al grupo cuando tocaban en bares, pubs y clubes de jazz y que amenazaba con besar a la gente para pegarles la mononucleosis. En cuanto a la música... no se, D(b)Hell es la mejor forma en que pudieron haber cerrado el álbum, sobre todo porque está en vivo y suenan muy coordinados y experimentados, a pesar de que este era su primer disco.

Me dio flojera seguir, no tengo sobre que más escribir, así que mejor pasemos al premio ipso facto.
En resumen, ¿creían que la magia había muerto con Mr. Bungle? Piensalo otra vez, sucker
btw, download.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Los Prisioneros- (1996) Ni por la razón, ni por la fuerza

Puta weon, me demoré pero volví, que es lo importante. ¿Y para qué volví? Bueno, puessss, si alguien ve la fecha sabrá que hoy sábado 18 de septiembre del 2010 Chile, mi país, cumple 200 años de "INDEPENDENCIA". Hay varias razones para esas comillas y gran parte de los chilenos sabemos cuales son, pero por si alguien quiere saber o uno olvidó les servirá saber que la verdadera independencia viene con la firma del Acta de Independencia un 2 de febrero de 1818, así que ebrios de la Nación, todavía faltan 8 años para que revienten sus hígados y vuelen sus cabezas en accidentes de tránsito. Lo que de verdad pasó hace 200 años fue la creación de la Primera junta de Gobierno, nombre que para muchos tiene una denotación más oscura y antipatriota... pensandolo bien están bien al pensar así, ya que al fin y al cabo se creo como representante de la Corona española mientras Napoleón les volaba la raja en casa. Así que celebrar lo de 1810 es decir "oh genial, hace 200 años seguiamos bajo la corona pero con un dictador chileno-irlandés-masón, eso es coooool!". No les negaré que igual celebró el 18, pero es más que nada por el asado y las reuniones familiares y entre amigos.
La otra razón es más... socio-económica, por llamarla de alguna manera. Los héroes de la patria pasaron años de sufrimiento, frustraciones, victorias y batallas desmembrantes para conseguir algo cercano a la independencia, pero gracias al modelo de Aldea Global que rige el mundo, en el cual si no estás inserto simplemente mueres de hambre mientras los otros países sólo miran y pican con sus palos. Eso a su vez implica depender del otro casi como un drogadicto depende de su dosis de heroína. Obviamente tambien podemos rehabilitarnos y vivir como todos quieren, gracias a nuestro propio trabajo, pero los resultados a largo plazo no serían muy favorables... ya, esto da para mucho ¡y lo importante aquí es la música!

Por el mediodía, cuando me desperté, sentí de golpe el espíritu dieciochero. El olor a cebolla se arrastraba bajo la puerta y mi pieza ya era un crematorio, alimentado con el calor primaveral de septiembre. Afuera sonaban miles de cuecas y en mi cocina las canciones del Temucano. Para poner de mi parte apagué la radio de la cocina y puse a Los Prisioneros para vacilar la onda shilena, pero mi mamá lo apagó porque no le gustó el toque político. Despues supe que era porque le traía recuerdos de la dictadura, los que no fueron muy felices. ¿Cómo habría sido para estos jóvenes de San Miguel tocar en plena dictadura, cuando todo debía pasar por los militares para ser aceptado? Pudo haber sido malo o no, pero nadie puede negar que a futuro su actitud subversiva contra el régimen pinochetista les favoreció. Eso es lo rescatable de la democracia, la libertad de expresión (claro que limitada, según parece).
Jorge Gonzále, Claudio Narea y Miguel Tapia formaron la banda en los turbulentos 80, mezclando ritmos como el punk, el ska y el rock 'n roll con temas sobre la dictadura, la falta de oportunidades para los jóvenes de la época y las diferencias sociales. Todos los chilenos o los que han escuchado alguna vez su música saben esto. Lo que no saben es que antes de ser Los Prisioneros tenían otros nombres, como Gus Gusano, Los Vinchukas y los Pseudopillos y su música sonaba totalmente diferente. Esta antología recolectó todo aquel material de dichas bandas y de temas que nunca vieron la luz por razones que no tengo idea cuales serán; convirtiendo el disco en un compilado rico en variedad sonora y con los temas clásicos precisos, sin saltarse ninguno.

La primera vez que uno lo escucha (sobre todo el disco 2) puede hasta preguntarse "WTF?? me cagaron!" por lo diferente que pueda sonar a lo que conocemos de Los Prisioneros (eso si obviamos la voz de González), pero eso es lo genial del disco, que las canciones no suenan iguales entre sí; por un lado tenemos, por ejemplo, En la Cripta que es puro psychobilly del bueno, o El Extremista, que parece ser un demo grabado en cassette con una caja como batería, en aquellos tiempos en que aún ni pensaban que serían famosos. King-Kong, el mono e Invitado de Honor suena a punk ska mientras que Fotos y Autógrafos suenan más a Depeche Mode que a cualquier otra cosa que hayan tocado y pa que nombrar Los cuatro Luchos, que suena a rap estilo Mi Abuela de un tal Wilfred. Podría seguir así por horas, terminando en kilómetros de post, pero tengo que terminar mi trabajo y después atacar a la carne en la parrilla. Sorry visitantes veganos, pero así soy y la biblia avala mi acción XD



Disco 1- Ni por la razón
Disco 2- Ni por la fuerza

Si mi país fuese un poquito, poquito mejor y sus instituciones trabajaran de verdad para el pueblo gritaría un viva Chile, pero lo siento, no hay nada que celebrar. Pero si pudiera pedir un deseo sería que todos aquellos que están por sobre nosotros, aquellos a quienes elegimos para tomar las decisiones por nosotros justifiquen sus "pobres" sueldos y trabajen de verdad. Por favor. Como se que no será así solo les dedicaré un gran CHUPENLO. Y sin mayo, conchetumare.

miércoles, 14 de julio de 2010

Mike Patton- (2002) Collected Psyche vol. 1 (2003) Collected Psyche vol. 2

Pasaron los eones, las pruebas, el mundial, el exámen, las lluvias y los temporales, pero estoy aquí, con los brazos abiertos♫ Yeah, Sono tornato! Con más joyitas para compartir, o como lo ven los gringos extremistas, "destruir el mercado musical". Lo siento, niñitos del FBI, pero estas piezas no la encontrarán en ninguna tienda, así que legalmente no estoy cometiendo ningún crimen.
Michael Allan Patton es uno de esos artistas que pocas veces se asoman sobre la tierra, de esos que puede interpretar a la perfección cualquier estilo que tenga en mente, ya sea un suave bossa nova como Caralho Voador con Faith no More o algo mucho más fuera de todo esquema musical, como sus trabajos con John Zorn. Gracias a esto se ha ganado una especie de culto entre sus seguidores (del cual no está muy orgulloso ni feliz) y el respeto de la escena musical más under, donde sus colaboraciones son muy bien recibidas, dandole un nuevo toque lleno de versatilidad a todo en lo que trabaja. Este compilado de dos partes contiene todo aquello que nunca vio la luz en algún disco oficial o que no esta dentro de las discografías de sus bandas, manteniendo en cada tema ese sabor tutti-frutti polisonoro.
La lista es bastante contundente así que a fin de ahorrar tiempo y dedos (además de ganar un tiempito para leer lo que será mi última traducción como estudiante) lo mejor será dejar tanta presentación innecesaria y pasar directo a el detalle que todo aquel uploader se saltá: ....los detalles po perro! Porque deben ser más de una docena de intérpretes con los que ha tocado y siempre está esa curiosidad pidullezca de saber con quién cantó, tocó o de quién hizo un cover don Mike.
PD: ¡Son 2 volúmenes! En Taringa y otros blogs aparece solo el primero pero recuerden que son 2, mierda!! Lo digo porque el primero tiene más descargas que el segundo. Siiii, los estoy rastreando!

(2002) Collected Psyche vol. 1
  1. Procura o Cara (con Sepultura en el disco No Coração dos Deuses soundtrack... jamás vi esta película)
  2. Ford Mustang (como solista para el disco Great jewish music: Serge Gainsbourg de John Zorn, haciendo un cover de dicho intérprete)
  3. Something For The Girl With Everything (con Sparks, una banda powerpop o algo así, aparece en el disco Plagiarism)
  4. Secrets 4 Sale (con Kid 606, artista de música electrónica. Aparece en su disco Down with the Scene, el primero de sus trabajos en Ipecac)
  5. Area 877 (con Melt Banana en su álbum Charlie. Técnicamente el no participa aquí, su voz es sampleada a partir de una grabación de cuando aún existía Mr. Bungle)
  6. Lookaway (con Sepultura para el disco Roots)
  7. Song Drape 7 "I Come" (Prestando su voz a Jerry Hunt, músico electrónico con una interesante historia llena de dragones y ocultismo... bueno, omitamos los dragones. Aparece en el álbum Song Drapes)
  8. GI Joe (con The Melvins en el disco The Crybaby, colaborando con voz, percusiones, samples y guitarra)
  9. Music of the Night (con Neil Hamburger, un "conocido" humorista estadounidense que por razones que ignoro y prefiero no saber ha teloneado para FNM y NOFX, entre otras bandas. Aparece en el disco Great Phone Calls, compilado de varios artistas)
  10. She's Gone Away (con David Slusser en Great Jewish Music: Burt Bacharach, también de Zorn)
  11. Chariot Choogle (con Fantômas en Great Jewish Music: Marc Bolan de ya sabrán quien. NB: es el primer trabajo oficial de Fantômas)
  12. Psychoanalytwist (con Milk Cult, banda de... no se que estilo tocarán, pero suena un tanto noise/experimental/trance/algo. Pueden encontrarlo en el álbum Burn or Bury)
  13. Mine (otro más con Sepultura, también de Roots)
  14. Not Your Girl (con el artista avant-garde Bob Ostertag en Fear No Love)
  15. Infinito (para la banda avant Tin Hat Trio, se encuentra en su álbum debut Memory is an Elephant)
  16. This Town Ain't Big Enough For Both of Us (Otra canción del disco Plagiarism de Sparks)
  17. The Waste (aparece en el single Against de Sepultura. Se nota que le gusta trabajar con la banda)
  18. The Man in the Blue Slip (¿Recuerdan el disco de Ostertag de más arriba? en ese mismo aparece)
  19. Lookaway Remix (Master Vibe Mix) (Remix del mismo tema de Sepultura, pero del disco Blood-Rooted)

  20. (2003) Collected Psyche Vol. 2
    1. Intro (sample de Investigation of a Citizen Above Suspicion de Fantômas. Aparece en Wanna Buy a Monkey de Dan The Automator, conocido por su posterior trabajo con Patton y Jennifer Charles en Lovage.)
    2. Come to Daddy (cover de una canción de Aphex Twin, realizado con The Dillinger Escape Plan en el EP Irony is a Dead Scene)
    3. The Ballad of Hank McCain (con John Zorn en el disco The Big Gundown. Es un tema compuesto por Ennio Morricone pero renovado, no mejorado claramente, eso sería difícil)
    4. Zemaraim (con Masada, una de las tantas bandas de Zorn, en The Unknown Massada.)
    5. Romance for a Choking Man Woman (con Marie Goyette en el disco de varios artistas AngelicA 97, donde también colaboran mi musa germana Dagmar Krause y el destacado baterista Chris Cutler, lamentablemente en canciones diferentes)
    6. Marriage of Days (con Eyvind Kang, conocido por su colaboración como violinista en Secret Chiefs 3. Pueden encontrarla en el disco Virginal Co ordinates)
    7. Pig Latin (The Dillinger Escape Plan, Irony is a Dead Scene)
    8. I Am The Dead (con Eyvind en el mismo disco)
    9. Kochot (John Zorn en Masada Anniversary Edition Volume 2: Voices in the Wilderness)
    10. The Art of Fistfucking I (con House of Discipline, banda de la cual solo sé que se ha presentado en vivo 2 veces. También aparece en AngelicA 97)
    11. When Good Dogs do Bad Things (otro más del mismo EP de Dillinger Escape Plan)
    12. Innocent Eye, Crystal See (Eyvind Kang, en el mencionado)
    13. Six Pack (con Rollins Band, banda de metal fusión, en el disco Rise Above: 24 Black Flags Songs for The Benefit the West Memphis Three)
    14. Hollywood Squares (otro tema del Irony is a Dead Scene de The Dillinger Escape Plan)
    15. The Art of Fistfucking II (The House of Discipline, again)
    16. Bridge to the Beyond (con John Zorn en The Gift, álbum correspondiente a una serie llamada "Romance", con sonidos místicos medio orientales)
    17. Leviathan (otro más con Zorn, pero de I.A.O., disco con temática cabalística, algo que no habría de sorprendernos si conocemos a John)
    18. cudegokalalumosospasashatetéwaot (Varios artistas, en el citado AngelicA 97)
    19. Bulls Eye (En Taboo & Exile de adivinen quien... John Zorn!)



    Que wea mas paja, good lord, pero en pocas partes encontrarán tal info. Agradecimientos a wikipedia por aportar con su muy limitado conocimiento y a William Shatner, puesto que gracias a su incursión en el canto sobreviví unas horas mientras me cagaba de risa con Mr. Tambourine.